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Blog de #biblioteca del irc-hispano

ESTRENAMOS CASA NUEVA

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INVENTOS: Ataud bipack

INVENTOS: Ataud bipack

Ataúd bipack

Situación actual: De todos es sabido sin haber cursado económicas que las economías de escala se obtienen como resultado de mantener a un mismo nivel constante los costes fijos por mas que se incremente la cantidad de producto o servicio final vendido.

Dicho para que lo entiendan los Licenciados en Dirección de empresas: Economía de escala es conseguir que con el mismo gasto donde comen dos coman tres.

A nivel domestico, actualmente se están realizando economías de escala en muchas actividades, de las cuales solo pondré algunos ejemplos:

a) La ropa del hermano mayor, se guarda hasta que el hermano pequeño quepa dentro de ella sin desentonar y entonces se le endilga.

b) La mamá que tiene un trabajo en un colegio a 50 Km. de casa, comparte coche con 4 compañeros, de modo que solo saca el coche una semana de cada 5.

c) El papá comparte su corazoncito con la mamá y la querida del papá.

d) Los regalos que nos hacen cuando nace el niño, nos casamos, cumplimos años, y similares y no nos gustan, no se desembalan y cuando nos toca a nosotros regalar echamos manos del stock de regalos tipo “¡Que horror!” y lo entregamos al siguiente agraciado. Fíjense que maravillosa economía de escala, un mismo regalo puede servir para 15 compromisos a poco que se cuide el lazo y el papel de envolver.

e) El hermano mayor que curra en un sitio muy lejano, comparte piso con 3 chicas que lo tratan divinamente y se ahorra cantidad.

f) La primera comunión de Jaimito que se hace el mismo día que un primo de la misma edad y se ahorran un 25% de restaurante por los familiares comunes.

Con todo esto, solo quiero poner de manifiesto que el compartir, incluso con extraños, para hacer economías de escala a nivel domestico es una práctica habitual.

Y yo me pregunto, ¿porque no hacer economía de escala en los costosísimos gastos funerarios, que cada día suponen un porcentaje mayor en la cesta de la compra familiar?.
Para cubrir esta necesidad es para lo que se ha creado el Ataúd bipack. Un sencillo sistema de obtener un ahorro sustancioso en gastos funerarios.

Análisis de ahorro de costes funerarios.

Sin ser un genio en las matemáticas, se puede afirmar sin temor a equivocarse que el ahorro es de un 50%, lo que para un modesto entierro de 800.000 pts, nos supone disponer para gastos lúdico – festivos unas bonitas 400.000 pts. (Hablo en pesetas porque así todos nos entendemos mejor y total dividir por 166,386 eso lo sabemos hacer todos).

A esta conclusión se llega porque es evidente que para dos finados habrá un gasto de tanatorio, de funeraria, de sepelio, de cura, de monaguillos, de coche fúnebre, de enterrador y de nicho.

Diseño técnico y funcional del chisme.

El Ataúd bipack es igual a cualquier otro ataúd con la salvedad de que varia su forma, que pasa a ser de planta plenamente rectangular y con una altura de 12 cm mas que los modelos monousario.

En la tapa en lugar de una mirilla de cristal con tu tapita de madera, llevara dos, una a cada extremo.

Los “cuerpos presentes” se ubicaran pies con cabeza, boca arriba y uno encima de otro.

Unos cortinajillos a juego con el tapizado taparan por cada lado los pies del compañero de embalaje, de modo que por la mirilla los familiares seguirán viendo la típica y clásica estampa de toda la vida. Es decir, parecerá que su finado esta haciendo el viaje solo.

Modo de empleo

Es bien simple. Cuando la espicha un familiar uno pone un anuncio en el tanatorio que diga algo así:

Con Fulanito de Tal y Tal, buen hombre, buen esposo, buen padre, recientemente fallecido desea compartir su viaje al mas allá con difunto reciente de buen comportamiento, difuntas absténganse para evitar celos a mi viuda.

Y de este modo tan simple, una vez acordado con la familia del difunto adjunto el asunto, basta solicitar a la funeraria uno de los modelos de Ataúd bipack que figuran en el catalogo de embalajes fúnebres.

Fecha de invención para la historia de los inventos

20 de mayo de 2002

Patente

Cachirulo patentado por Orel en la Oficina Europea de Patentes con el número ZX5-33561 el 22-5-2002

Alegría

Alegría

BUENOS DÍAS
.
(Paz y concierto - 1952-1953)

Son las diez de la mañana.
He desayunado con jugo de naranja,
me he vestido de blanco
y me he ido a pasear y a no hacer nada,
hablando por hablar,
pensando sin pensar, feliz, salvado.
.
¡Qué revuelo de alegría!
¡Hola, tamarindo!,
¿qué te traes hoy con la brisa?
¡Hola, jilguerillo!
Buenos días, buenos días.
Anuncia con tu canto qué sencilla es la dicha.
.
Respiro despacito, muy despacio,
pensando con delicia lo que hago,
sintiéndome vivaz en cada fibra,
en la célula explosiva,
en el extremo del más leve cabello.
¡Buenos días, buenos días!
.
Lo inmediato se exalta. Yo no soy yo y existo,
y el mundo externo existe,
y es hermoso, y es sencillo,
¡Eh, tú, gusanito! También hablo contigo.
¡Buenos días, buenos días!
También tú eres real. Por real, te glorío.
.
Saludo la blancura
que ha inventado el gladiolo sin saber lo que hacía,
Saludo la desnuda
vibración de los álamos delgados.
Saludo al gran azul como una explosión quieta.
Saludo, muerto el yo, la vida nueva.
.
Estoy entre los árboles mirando
la mañana, la dicha, la increíble evidencia.
¿Dónde está su secreto?
¡Totalidad hermosa!
Por los otros, en otros, para todos, vacío,
sonrío suspensivo.
.
Me avergüenza pensar cuánto he mimado
mis penas personales, mi vida de fantasma,
mi terco corazón sobresaltado,
cuando miro esta gloria breve y pura, presente.
Hoy quiero ser un canto,
un canto levantado más allá de mí mismo.
.
¡Cómo tiemblan las hojas de pequeñitas y nuevas,
las hojitas verdes, las hojitas locas!
De una en una se cuentan
un secreto que luego será amplitud de fronda.
Nadie es nadie: Un murmullo
corre de boca en boca.
.
Cuando canta un poeta como cantan las hojas,
no es un hombre quien habla.
Cuando canta un poeta no se expresa a sí mismo.
Más que humano es su gozo,
y en él se manifiesta cuando calla.
Comprended lo que digo si digo buenos días.
GABRIEL CELAYA
Se preguntarán qué me hace poner un poema en este blog... Un buen día ¿ por qué no contarlo? No lo confundan con cualquier oda a la primavera, que no, que no es eso.
Hoy me levanté pletórica tras varios días de devaneos, de tristeza, de sentirme mustia, con la autoestima baja...
Y sin motivo aparente esta mañana me ha inundado por fin la alegría, un sol maravilloso, mi terraza agradecida, llena de vida y flores, la mimosa cargada de amarillo, con las ramas soportando el peso de miles de diminutos granos, las ramas vencidas y explotando color fragancia y alegría... el ambiente claro, se disiparon las nubes, me desperté con el canto de los pajarillos y mis ojos se han extasiado con el césped lleno de margaritas. Desayuné en la mesita café, tostadas con mantequilla, un yogurt,con mis gatas perezosas tumbadas al sol,el tiempo ha ido pasando mientras yo dejaba deambular la vista por el colorido de las jardineras con narcisos y tulipanes, clavellinas, alegrías guineanas, geranios y bungavillas, las macetas enormes con los rosales, los brotes estallando a la luz, el verde agrio del alóe con el paisaje del verde profundo de los montes al fondo, me llega el olor a salitre del puerto, y se me ha plantado una sonrisa de boba en la cara que no se me van a notar ni los granos...
Me senté aquí a leer poemas, y la música que ponía “Sylviaa” en
radio 41_y_pico radio me iba animando más y más aún...
Que no, que no es una oda a la primavera, que pronto comenzaré a estornudar con mi alergia al polen y las gramíneas, es solo una alegría sencilla, una euforia interior, el domingo cumplo cuarenta años, cuarenta primaveras mejor dicho, quizá sea esa alegría o el proyecto de un cambio...
Tal vez sea un día efímero de alegría tan solo, pero no tiene esa pinta...
De modo que para ustedes , fieles lectores de mis penas y mis venenos, vá dedicado este pedacito de alegría.
Trhyss.
Fotografia de N. Woods tomada de la web de Stygyan

Internet, foco universal del Onanismo.

Estimados internautas:

Hace unos días di en una gueb de teología con el texto que os remito para vuestra asimilación y que me ha provocado agudas crisis de acranoia galopante acompañadas por verdaderos escalofríos neuronales por lo que en él se expresa con razón y verdad.

Lean y vean.

Internet, foco universal del Onanismo.

El Maligno esta en vías de conseguir su objetivo. Satanás prosigue su maléfica actividad con una capacidad de captación, de perversión, de depravación, pecado y libertinaje jamás conocida en la historia de la humanidad.

Ya fuimos advertidos por nuestros antecesores en la labor de vigilancia del Leviatán, del Angel Caído, los Padres de la Iglesia, desde Proculo de Anofagasta pasando por Calpurnio el Estigita hasta las famosas prevenciones de Tolomeo Kalikrates de Antioquía, de que Luzbel nunca cejaría en desarrollar nuevas estrategias para le expansión de sus demoníacos fines.

En esta guerra sin cuartel entre las fuerzas del mal y la humanidad de bien, el diablo siempre ha jugado con ventaja dada la facilidad que siempre tuvo de vender el pecado a los hombres. Estos siempre han tenido que esforzarse en evitarlo procurando no hollar con sus pies los lugares donde era mayor la promiscuidad de las ofertas con las ocultas demandas. La labor de alejar la tentación ha sido desde tiempo inmemorial la mejor herramienta de la que hemos dispuesto para anular el marketing luciferino.

Pero hete aquí, que en estos últimos años, Satán ha logrado colarse en millones y millones de hogares, poniendo su oferta de pecado en salas de estar, habitaciones de niños, salones, en aquellos lugares libres hasta ahora de sus ofertas.

La magistral jugada del demonio ha sido provocar un acelerado desarrollo de la perversa Internet, con ella dispone de conductos rápidos y tecnológicamente super eficientes para hacer llegar sus pecaminosos productos, sus malvadas tentaciones hasta los últimos rincones de hogares, escuelas, centros de trabajo y hasta conventos.

Hace llegar a esos lugares los ecos y retumbos de la lujuria y el desenfreno, de la lascivia y la intemperancia por las vías mas insospechadas y las mas de las veces explícitas.

El problema, es gravísimo, porque no solo incita a los típicos pecados de la carne, sino que fundamentalmente alimenta, abona y facilita el mas ruin de dichos pecados, el mas abyecto, el mas bajo y despreciable, el onanismo (unomismo para los no enterados). Cibersexo, ciberporno, cibercharla, cibercam, netmeeting, MSN, IRC, chats con canales de todo tipo y pelaje, todo son facilidades para ejercitar el vergonzante pecado.

Dios hizo desaparecer con fuego caído del cielo las ciudades de Sodoma y Gomorra por sus perversas practicas, su hedonismo autosatisfactorio, por su mezquindad sexual, y si nada lo remedia, día llegará en que igual ocurrirá con los Servidores del Maligno, esos chismes tecnológicos que cobijan el bochornoso y repulsivo trafico de soledades autosatisfactorias.

Como dijo Aquileto de Samotracia, “Darle gusto al cuerpo es darle gusto al diablo”, y hoy Satán estará disfrutando de un orgasmo supermasivo mientras acumula millones de clientes para su Averno.

Internet debe ser abolida o El nos esclavizará a todos.

Orelius Lacteanus
SK.

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(Orel, Julio 2002)

DIA DEL PADRE

DIA DEL PADRE

Conoció a su Pepa siendo un buen mozo, en una verbena de un pueblo cercano y tras batallar al hermano carabina y camelarlo, pudo tener a la Pepa junto a él, paseando y comenzó a engordar de tanta sonrisa. Hubo boda, claro está. La Pepa vestido corte imperial con cola tejido por las tías, él traje oscuro y corbata. Era el año 1964.¡Piso de alquiler y por fin lavadora! En marzo del 65 llegó la primogénita, ese día tragó sapos y culebras, pues el suegro Marcelino no le aviso en la fábrica del parto hasta que no vio él primero a la nieta, asegurándose Marcelino de ser el primero de toda la familia en conocer a la primogénita, llamó a la fábrica y le dijo:
“ que ya ha nacido, es una niña”.
Verdad es que se ahorró el paseíllo penitente e infinito por la sala de espera del paritorio y dos paquetes de cigarrillos. La niña nació coronada, con la cabeza como un pepino, y pelo hasta en la espalda, vamos que parecía un monito...
-“Pepi, qué niña más fea hemos tenido, pero la querremos mucho...”
Y se puso a sacar fotos con su Retinete a madre e hija, de modo que la niña monito tiene fotos desde el día en que nació
Claro que la cría salió espabilada como el abuelo Marcelino, repipi y simpática y echó a andar con ocho meses, dándose tal castañazo a las pocas semanas que decidió no volver a intentarlo, y puso en huelga sus pies hasta que no cumplió un año. Además no había mejor trono que los brazos de su padre, que la llevaba los domingos de ramos con la palmita a la iglesia, vestida con aquellas ropitas que solo se hacían antes, la Pepa era modista, reina de lorzas, vainicas y nidos de abeja, cosía los abriguitos de la nena de noche cerrada y cada domingo la nena estrenaba.
Con el tiempo la familia fue aumentando. La niña monito tuvo dos hermanos: El hermano bello y el hermano cabecita de ajo, esos hacían alguna trastada día si y día también, para completar la reunión llego la niña bella, la ricitos sedosos morenita. La niña monito se seguía sintiendo feúcha y destronada.
Entonces él la llevó un día a la salita, saco un álbum de fotos de piel color verde oscuro y le empezó a mostrar fotos:
-¿Ves que guapa te has ido poniendo?
-¿Ves que carita tenias de niña?-decía pasando páginas del álbum-
-Eres preciosa...
-¿ ves estas de tu madre cuando era más joven?
La niña monito veía unas fotos de una mujer muy guapa...
pues tú eres igual... lo de cabeza de pepino se te pasó, y lo del vello... se te irá quitando
La niña mono comenzó en el colegio de monjas a hacer manualidades para El Día del Padre, los hermanos bello y cabecita de ajo hacían dibujos, y cajitas, ese día además era el santo de la madre, en casa eso significaba pastelitos de bocado y paella.
Luego fueron creciendo, ya les llegaba con el dinerillo ahorrado de “la paga”, para comprar un día tal como hoy, la botellita de Brumell, un puro... después llegaron las corbatas... las camisas... los vinilos...
Él era un lanzado coqueto, ¿corbata verde? ¿corbata rosa? ¿chaqueta granate?¿calcetín marrón? ¿negro?
-No aitá... esta camisa con esta corbata no pega... y la niña monito le sacaba otra.
El paseo familiar era para partirse, se notaba cuando entraba aquella familia en un bar... eran cuatro glotones comiendo rabas y croquetas, “hale un mostito”, “niño que te manchas”, ¡cabecita de ajo estate quieto!, “ tú pirula siéntate bien”(pirula era la hermana pequeña, rizitos sedosos, morenita bella)
En la zona de juegos el padre sudaba la gota gorda alzando niños hasta los mas alto del tobogán, empujando la rueda...
Regresaban a casa con las rodillas peladas, el hermano cabecita de ajo con el pantalón sucio, la mayor con la coleta deshecha, y el hermano bello, el más berreón, haciendo pucheros por algo.
Ya saben: paella y pastelitos.
Hoy el hermano bello, el berreón celebra su primer día del padre:
Esta mañana llamó a su madre; La Pepa
-“que vamos a comer a tu casa” voy a estrenar mis pantalones nuevos...
¿Te has comprado pantalones?
-No. Me los ha regalado la niña... ha respondido ufano y gordo de orgullo.
El hermano cabecita de ajo, que ya tiene la cabeza normal y es un armario como el padre se habrá despertado con el dibujo de su hijo mayor y la sonrisa de la pequeña que algún garabato le habrá pintado también...
Ambos estarán ya de paseo con sus respectivas proles , columpios y toboganes arriba y abajo, luego al bar unas croquetas, rabas...
He oído decir que estos días son para El Corte Británico, que son un negocio más, una fecha para gastar dinero... siempre he pensado que es bonito un día especial para los padres, para las madres...y mantener las tradiciones es algo innato en mi familia
¡Al fin y al cabo mi padre fué el único capaz de quitarme el complejo de niña monito!, nadie me dijo nunca :
-¡guapa! Con la boca tan llena de dientes y un halo de orgullo
Trhyss.

Una velada maravillosa

A Gatopardo que tiene unas ideas cojonudas y amigos que las estropeen

Estaba muy nervioso. Llevaba mucho tiempo soñando con esto, y por fin, lo había logrado. Me había costado ímprobos esfuerzos, pero al fin me habían admitido en el club, y lo mejor de todo es que esa noche iba a poder asistir con todo el grupo a un recital poético. Uno de veras, no por la tele, no, sino en vivo y en directo. Qué nervios. Esta noche se iban a medir dos de los grandes en la arena del Lyceo Vallecano, el Vate Vallecano, contra el Real Poema, el actual campeón. Sabíamos que iba a estar muy difícil, pero jugábamos con el factor campo, y los aficionados íbamos dispuesto a darlo todo. Me puse mi terno negro con camisa blanca, me eché al cuello la bufanda con los colores del club, y nada más salir a la calle me encontré con algunos compañeros que se dirigían al Lyceo, y que ya venían calentitos de la taberna, entonando a pleno pulmón el himno "Con un verso y una perla y una pluma y una flor", que yo, emocionado, secundé con brío.
Teníamos asiento al fondo del gallinero, pero ahí es donde mejor se viven estas lides. La gente discutía gesticulante sobre quién debía salir primero, y sobre si había que atacar duro desde el principio, o ir a verlas venir, y según recitaran los del real, contraatacarles. Se comentaban también los resultados de los recitales anticipados de la víspera, con la contundente victoria del Verso Club Barcelona sobre el colista, el Monorrimo Logroñés; y la sorpresa de la derrota en casa del Athletic Versolari de Bilbao contra el Cádiz Murga Club.
-¡Teníamos que haber fichado a Ripiete, cuando nos lo ofreció el Milonga del Plata! -decían los entendidos.
-¡Pero si es un paquete, si no hila un pareado!
-Porque lo suyo es el verso blanco, que no lo entendéis.
-¡Verso blanco, verso blanco... eso en Europa no cuaja, eso va bien para el juego americano, que es así, florido y vistoso, pero en Europa se juega más disciplinado.
-¡Ahí, ahí! muy bien dicho -afirmó mi compañero de asiento, Enrique, que es un poco bruto, pero muy sincero y cabal- Aquí esas florituras no cuajan, aquí hay que salir a la palestra dominando la lira y el soneto.
-¡Huy el soneto! -terció otro que no conocía pero que llevaba el arpa de oro en el ojal- ¡Si ya no quedan sonetistas! Ya ve usted, ahora hacen los sonetos rimando los dos cuartetos con distinta rima ¡dónde se ha visto eso!
-Sí señor, muy bien dicho.
Y entre estas y otras expresiones, nos dimos cuenta de que ya estaba la mesa llena, con los rapsodas a ambos lados, los árbitros en medio, atentos a cualquier infracción, y la moneda en el aire. Sacaron ellos.
En fin, no podría contar detalladamente cómo fue el partido, pero desde luego que es distinto que en la tele, aunque aquí no repiten los mejores versos, ni las faltas. Pero, ah... el ambiente, el ambiente hace mucho, se respira la poesía como no se consigue en casa repantingados con la birra y las patatas. ¡Y los pateos cuando recita el contrario! Oh, es algo épico, un sonido que te pierdes si no estás ahí viviéndolo. Se me han quedado algunas estampas en la memoria, eso sí, claro. Bueno, ahí es nada... haber visto a Lorquín II metiendo una metáfora sobre el corazón en un poema con los versos finales rimados en esdrújula. ¡Lástima que no jugase con nosotros porque es un artistazo! La gente, bueno, su hinchada, que estaban al otro lado del foro, le gritaba ¡futbolista, futbolista! Qué cosas discurren...
Los nuestros estuvieron bien, el maestro Machadillo aguantó a pie firme, qué presencia de ánimo, y qué bien supo parar unas liras de Campoamores y contrarrestar con un romance épico. Y Paco Quevedón hizo una de las suyas, empezó con lo que parecían unos tréboles encadenados y allá que se fue, hasta que lo tuvieron que parar en falta, con unas vozarradas tremendas del Loco Panero, gritando ¡lobotomízame! qué bruto, que se lo tuvieron que llevar en camilla, con una angustia vital tremenda. Si es que no sé cómo dejan jugar a ese salvaje. Y que el árbitro hizo la vista gorda, claro, como es del real... La verdad es que estuvo bien y reñido. Al final se impuso la lógica y los millones, claro. Y es que un equipo que se permite el lujo de tener en el banquillo cuatro premios Adonais... pues claro, a los humildes los arrasan, por algo les llaman "los parnásicos". Entre Neru y los extranjeros, Eliot, Quasimodo... ufs... nos bailaron. Que si una égloga, mía, tuya, zas, y el pobre de Zorrillita a verlas venir. Y al final el propio Juan Ramón nos metió un soneto ¡con estrámbote! En fin, menos mal que tenemos más moral que el Gongorino. Al final, pitos, palmas, la gente que gritaba "Villenistas, que sois unos Villenistas", "Anda que ni con Benedetti en la banda atináis" y otros insultos por el estilo. Y a la salida, nos largamos todos juntos a "El kiosko de malaquita" a ver si llegábamos a ver el tercer tiempo con las repeticiones.
Es lo que tiene la tele, que no te pierdes el detalle. Yo en la cancha no me enteré de la mitad. Sólo oí claramente a Sabi diciendo "...la juventud sólo puede lleganos por contagio", que luego salió en las mejores jugadas. Es lo que más me gusta del programa, tengo toda la temporada grabada. Tengo a Galetti, del Córdoba, en una que dice "Dónde pudo perderse tanto ruido, /tanto amor, tanto encanto, tanta risa / tanta campana como se ha perdido" Esa es buena, eh. Esa se la metió al Real Betis Epistólicomoral y le dio el triunfo. Y unos "Pasos sobre el papel" de Jaimito Siles muy buenos... "Hoy todas las palabras me vinieron a ver", qué bueno es, qué estilazo tiene. Disfruté mucho con una de un chico de segunda división pero capaz de grandes cosas, Tejadilla: "...pasar lista al amor, y, pues no vino / echar el corazón fuera, a buscarlo". Tengo un paradón tremendo de Javi Salvago, hostia, qué manera de cortar: -"Es el amor que pasa. - Pues que llame a otra puerta". Y un regate de Isabelo Escudero muy bonito: "Será verdad el amor /cuando ves pasar la gente / de dos en dos". Qué elegancia. Pero de entre todas, la que más me gusta, aquello con lo que me quedo, es con el juego alegre, siempre oportuno, siempre ahí, preciso, asistiéndote, de Guillenete: "Amigos. Nadie más. El resto es selva". ¿Y tú de cuál eres?

IN MEMORIAM

IN MEMORIAM

Hoy habrías cumplido 66 años, desde hace días me embarga una tristeza peculiar, inevitablemente los recuerdos llegan disparados a mi memoria.
Recuerdo cuando de pequeña casi siempre me despertaba al oírte entrar en el baño muy temprano,y antes de irte a trabajar me dabas un beso, cuando crecí, me levantaba mientras te escuchaba afeitarte tratando de no hacer ruido en el baño, te calentaba la leche con café y ponía unas galletas con un trozo de chocolate envueltas en papel aluminio, te gustaba llevarlas para el café de media mañana en el trabajo.
”Gracias mi niña”- decías-, y me dabas el primer beso del dia.
“te he limpiado los zapatos” – decía yo mientras los sacaba detrás de mi espalda y te los mostraba lustrosos-,
Una sonrisa, otro beso, “acuéstate anda, que es muy temprano”, sin apenas hacer ruido cerrabas la puerta de la calle y te perdías escalera abajo. Siempre regresabas tarde a casa, corría a la puerta y te daba-me dabas :un beso, yo te cogía los zapatos me sentaba en el balcón y con la punta de un cuchillo solía quitarte las virutas de acero de las suelas que se te clavaban en el taller de la fábrica, después de cenar me sentaba un ratito en la sala contigo,( usabas un madofa de paño, batín corto de caballero le llamaban en la tienda, azul oscuro de cuadros, el ultimo que usaste era verde oscuro y negro a rayas, luego llegaron las batas largas de caballero, siempre fuiste un padre moderno vistiendo, “granate que bonita ”dijiste cuando comenzaron a vestir con otro color que no fuera azul o gris a los caballeros),
“A la cama que tiene dos rombos ”-decías al rato.
En casa anhelábamos la llegada del sábado y el domingo, disponías de todo el fin de semana para tu familia y eran horas de juegos:¿te acuerdas? el Exin Castillos que guardábamos en el tambor del jabón Colón, la Pablita, que tenia una cuerda en la espalda y decía: “mamá, mamá, quiero cocatos pabú pabú tatá...” el Excalestric arriba y abajo, ¡venga peraltes y más peraltes! recuerdo aún el olor a escobillas calientes de los coches. Cuando los chicos crecieron jugábamos a indios y vaqueros, mejor dicho a india y vaqueros, porque entre los tres me perseguíais y una vez cazada la india, la atábais a una silla y aquellos dos mocosos se reían y bailaban a mi alrededor como posesos, ¡suplício, suplicio! pedían ¡hagámosle barrabasadas a la india! tu sacabas el tubo de sobrasada y me hacías tragar un poco de aquello,yo cerraba fuerte la boca, que asco aquello rojo que salía del tubo... ¡mas, más! decían aquellos borricos, ¡ahora paté de anchoas! y entonces decías”: ¡ India ahora tienes que comer pepinillos!” pues sabías que me gustaban... Algo más mayores jugábamos al escondite, todo era válido desde meterse en el armario, hasta intentar acomodarnos dentro del mueble de la máquina de coser, mientras escuchábamos “voy a por vosotros”, hasta que un dia escalando cajones, me subí sobre un armario, me tumbé pegadita sobre él, casi sin respirar cuando entrabas una y otra vez buscándome en el cuarto y te fuiste incluso a la calle por si me había escapado hecho un manojo de nervios, aquél dia si no me bajo del armario te da un síncope, vienen a mi memoria aquellos domingos hasta el monte, ¡hale Vicente! te llevabas a la tropa. Botas de monte y el canguro a la cintura puesto, ya no se ven aquellos anoraks que se guardaban en la bolsita y se ceñían a la cintura por si llovía padre.Tú nos decías “¡carrera!” Procurando que regresáramos rendidos, nos ponías a recoger castañas, moras o flores para la amá. Luego a comer paella, y la siesta en el sofá
A veces llegábamos hasta la zona de los columpios del barrio de Santa Bárbara por la tarde, me empujabas cada vez más arriba en los columpios. Para aitaaaa que me vuelco, paraaaa.
Solías decir entre chanzas ¡mejor si en lugar de cuatro hijos hubiéramos tenido cuatro cerdos, menudos jamones...y qué descanso! se te encendían las mejillas de la risa.
Hoy no habrá fiesta de cumpleaños, ¿te acuerdas de las que haciamos de niños? unas fiestas entrañables; tarta, empanadillas de atún, croquetas y pan Bimbo con nocilla o chorizo de Pamplona, así me fueron llegando mi primera caja de óleos y el caballete de pintar, la flauta, la primera Nancy, mi primera sortija o el primer vestido vaquero cuando se pusieron de moda.
Te llené la casa de botes que hacia en el cole con latas forradas de papel de fieltro para los bolígrafos, una para casa, otra para el despacho, otra más para los puros... te escribía postales...
Siempre te echo de menos, sobre todo los domingos, las zarzuelas con las que nos despertabas a tope de sonido: La tabernera del puerto, Katiuska, el Caserío, Bohemios, Luisa Fernanda, Los gavilanes, La revoltosa... ya no me atrevo a ponerlos, si los pongo La Pepi llora, solo me permito en Navidad poner tu disco de masas corales, los villancicos en euskera, así me parece escucharte aun cantando por la casa... pero cuando me quedo sola, jeje, saco los vinilos, pongo en el coche tus cintas de los Xey y Demis Rousos cuando voy sola. “Es mi niña bonita ”,“Dí papᔠo “llora el teléfono...” me cantabas para dormir, gracias a mi amigo Oz he recuperado esas canciones, en un formato mp3 para el ordenador, ¿que no sabes qué es eso? Tecnología aitá, tecnología.
Sobre todo recuerdo la canción de cuna familiar, “Silencio, silencio callar, no quiero líos en la vecindad, en el primer piso vive una señora, señoraaaaa, no sé si soltera o casada está pero hay un niño que dice mamá... ”Tus nietos se han dormido tantas veces con esa misma canción, Maialen la más pequeña, la que no llegaste a conocer, está preciosa, ya tiene ocho dientes , se parece mucho a mi hermano y reparte alegría por donde vá, Enara es un bichito más lista que el hambre, habla por los codos una lengua arapajoe divertidísima, cuando vé tu foto dice “Aitona”, tiene tus mismas manos y Egoitz se está haciendo un hombrecito. Aquí todos seguimos más o menos bien, La Pepona trata de reponerse día a día, yo aún te lloro a escondidas, todos te echamos de menos.
Los días que me levanto triste, me pongo tu camisa de paño a cuadros, la de color chocolate, me queda grande, jejej, he pasado días de frio este invierno acurrucada en tu chaqueta de lana beige, los días que me levanto mas torcida que tu dedo índice salgo a la calle con tu chaquetón de cuero,no veas ¡me queda enorme!,larga como un abrigo,pero voy la mar de contenta y al final el día se endereza ó se mitiga la pena.Yo creo que ese chaquetón tiene duende...
Esta mañana te habría llamado temprano “Zorionak Aitatxo” (felicidades papaíto),“gracias mi niña” me habrías dicho,habríamos ido por ahí con la Pepi a comer, y por la tarde merienda familiar, tarta, velas,fotos y regalo.Seguirías diciéndome:
-“Cada año estoy mas viejo, pero estoy echo un toro, ¿cuando sea viejito me cuidaras?”
Recuerdo el sonido de tus besos en mis mejillas, como un chasquido blando, sonoro, grande. Y tu manera de silbar,no sé por qué la he adoptado como mía,silbo igual a tus nietas,sin querer me sale, sonríen, reconocen el silbido y me miran “fiii fuuuu ” les silbo al acercarme y me apeno sola pensando que te lo pierdes, ellas se han perdido ver acercarse al aitona de los juegos y los cuentos.
Me acuerdo mucho de las veces en los últimos años que me silbabas bajo la ventana para avisarme que te ibas a dar un paseo, a veces nos íbamos juntos, y en medio de la caminata un caldito, un pinchito... otras parabas a la vuelta en mi casa,
-una cervecita mi niña que traigo una sed
-¿te hago unos huevos fritos? ¿con chistorrita?
Y los ojos te hacían chiribitas, te sentabas en la mesa y me contabas lo que habías visto durante el paseo,
-“hoy me he recorrido las tres playas”
-Hoy he llegado hasta el puerto, que bonito están dejando aquello”
- “ mira hoy me he pasado por el mercado, mira mi niña lo que te traigo: habitas tiernas”,
- ¿tienes otra cervecita?
-bueno me voy a buscar a tu madre y nos vamos a casita, ¿vienes mañana a comer?Voy a hacer manitas de cerdo, ¿te vengo a buscar y tomamos algo antes?
-un beso en la puerta, “hasta mañana aitá...”
¿Te acuerdas de la ultima vez que bailamos? Fué en la boda de la pequeña, arañaste días a tu vida para llevar a mi hermana pequeña hasta el altar de aquella iglesia en medio del valle.
-“Yo entro andando, levantarme de la silla de ruedas”, y caminaste cogida ella a tu brazo, arrastrando los pies hasta el altar, los músculos cansados y castigados por la quimioterapia, solo te volviste a levantar de la silla una vez más, al borde de la pista de baile para bailar la primera canción con la novia, repetías “qué feliz soy” en sus brazos, apenas moviéndote del sitio, luego abrazaste a amá en un balanceo lento y finalmente te cogí por la cintura con mi mano izquierda, uní mi derecha a la izquierda tuya, me mirabas sin apenas verme, sonreías...
-¿estás contento aitá?
- Estoy feliz mi niña...
La música cesó y todos aplaudían, más de uno se enjugaba discretamente una lágrima, volviste a tu silla:
-“ya hemos casado a la pequeña” repetías. Te encendí un puro ¡jolín un Cohíba...! fuma aitá fuma, después te encendí otro, el último que te fumaste en tu vida,
-“que maja la doctora que me ha dejado hoy fumarme un puro y tomarme un vinito” repetías...
“Si un dia se casa mi niña, vestida de blanco armiño...”cantabas de pronto a coro con Ramón y Emilio tus amigos, "mi niñaaa guapa, ven canta conmigo..."
“Yo sé que a todos los hombres
les debe pasar lo mismo
que cuando van a ser padres, quisieran tener un niño
luego les nace una niña, sufren una decepción
y después la quieren tanto que hasta cambian de opinión
es mi niña bonita con su carita de rosa
es mi niña bonita, cada dia más preciosa
es mi niña bonita, hecha de nardo y clavel
es mi niña bonita, es mi niña bonita, ¡cuanto la voy a querer!
Si un dia se casa mi niña....
vestida de blanco armiño,
recordaré que soñaba con que al nacer fuera un niño,
luego le rezo y le pido al señor del gran poder,
que el hombre que se la lleve, la sepa siempre querer...
Nunca más te oí cantar, agotaste tus fuerzas aquel dia, las semanas siguientes pasamos horas hablando de los recuerdos, tu mente no recordaba lo que habias comido el dia anterior, pero no olvidaba nada de cuando eramos niños. A veces no te salía mi nombre, después de la operación comenzaste a llamarme “ risitas”, “ hombre ya viene mi risitas”, “Mira Pepi ya está aquí otra vez mi sonrisitas ”, te fuiste llamándome “mi niña”
¿mi niña me das agua? ¿mi niña me ríes? mi niña, me comería mas a gusto una manzana...
Nada aitá, me puse a recordar y me he puesto tontorrona, he acabado poniéndome tu camisa de cuadros, ya es media noche. Mañana me tomo un vermouth preparado con campary y jijilimuji como a ti te gustaba a tu salud, te he comprado una isquenia , la plantaré con unas esparragueras colgantes a ambos lados, también he cogido begonias, el otro día planté margaritas, de color granate y ocre, voy a llevarte también unos narcisos que ya han florecido, el sábado volveré a verte, hay tanto silencio y huele a mar allí, se escucha el ruido del viento entre los árboles, el panorama es tan bello con las montañas.... No pudo comprar en mejor sitio el panteón el abuelo. Algo tenía que hacer bien Marcelino...
¿Sabes? no estoy triste. ya es tu cumpleaños, ¡zorionak aitatxo.!
Trhyss."

Oficios de ayer

Oficios de ayer

Amodorrado en la cama me ha dado por pensar en la blandura del colchón de látex tan cómodo que tenemos, y tan limpio y aséptico y enemigo de ácaros y demás bichos, y por contraposición, he recordado cuando mi abuela llamaba al colchonero, un par de veces al año, para varear la lana de los colchones, descoserlos, airearlos, y mullirlos. ¡Y nos parecían en summun de la comodidad! Y tras el desaparecido oficio de colchonero me han ido saliendo otros que veía en mi infancia y que, afortunadamente, fueron pasando a la historia con más pena que gloria. Requiescat, gorigori y tal para ellos.

El Colchonero
Venía una o dos veces al año, solían ir por parejas y ser mozos fornidos que voceaban su oficio por las calles. Cuando las mujeres les llamaban y concertaban un precio, extendían unas mantas cuarteleras sobre el suelo, y en ellas extendían uno a uno los colchones. Cogían un colchón, lo descosían, extendían la lana y la vareaban con largas varas de fresno hasta que se mullía y ahuecaba. Luego volvían a coser el colchón, ponían la mano y hale, hasta la primavera próxima.

El trapero
Andaba por las calles llevando a mano, o con una bicicleta, un remolque en el que iba amontonando trapos viejos que compraba de casa en casa. Al grito de "¡El traperoooo!", las madres mandaban a las chicas a ver qué les daba por los recortes de las muchas labores de confección que se hacían entonces en las casas, o por las prendas apolilladas y ya sin recuperación, o por el forro que hubo que quitar al abrigo para ponerle uno nuevo, o por los pantalones rotos y zurcidos del niño y que ya no valen a su hermano.

El pelaire
Era un hombre odiado por chicos, guardias, mujeres con la cesta de la compra, y cualquiera otro que paseara por la calle, ya que olían a demonios él y su mercancía. Solía andar con una bicicleta con cesta, o un remolquito, e iba comprando, como su nombre indica, pellejos. Pellejos de los animales que se mataban en las casas, o que se compraban con piel en las pollerías y carnicerías. Objeto de su deseo más común solían ser, pues, los conejos, pero también algún cabrito, choto, o cordero. Se movían más por los barrios periféricos, abundantes en casas con corral, que en los de bloques.

El farolero
Sí, claro, porque las farolas no se encendían y apagaban todas de consuno como por encanto, como pasa ahora, no señor, las farolas tenían su interruptor, una palanquita que estaba arriba del todo de la farola para que no la pudieran tocar los chicos o los bromistas. Así que para allá andaba el farolero, con un palo como de cuatro o cinco metros de largo, con una cruz en su extremo, de farola en farola por toda la calle, encendiendo a la atardecida, apagando al amanecer. Lloviera o tronara. Qué vida esta, siempre mirando p'arriba.

El estañador y paragüero
Esto era tecnología punta, eh, casi nada... El estañador y paragüero llevaba la herramienta, nada menos, consistente en un hornillito con el que derretía el estaño... Ah, ¿que qué es lo que hacía este señor? Claro... olvidaba que puede no saberse lo que hacía. Pues se dedicaba a arreglar ollas y sartenes; perolas y sartenes que se agujereaban del uso, y de las limpiezas con cepillos metálicos, ya que todas, absolutamente todas, se pegaban (no tenían culo de teflón), y tampoco estaban hechas con los buenos materiales de ahora, como acero inoxidable, no señor, eran de hierro... las buenas. Y una perola costaba sus buenas pesetas, así que si se le hacía un agujero, mejor que lo restañasen por una perragorda que tener que comprar perolo nuevo. También llevaba varillas para los paraguas, y un hilillo resistente, y los topes para enganchar la tela, que los paraguas costaban un ojo de la cara y pasaban de padres a hijos.

El afilador
Este, si acaso, es uno de los pocos que perduran, pero con mejor herramienta. El afilador era, indefectiblemente, gallego, y era la envidia de los chicos, que lo seguían y bailaban y hasta hacían burla, pero que en el fondo, era envidiado, porque todos queríamos andar por los mundos con aquella rueda grande grande, y haciendo algo tan importante, pero que parecía tan fácil de aprender, como afilar los cuchillos. Y era un trabajo muy agradecido, porque las mujeres se quejaban mucho de lo mal que cortaban los cuchillos, claro ¡como aún no habían inventando los cuchillos de sierra! El afilador llevaba una flauta de pan, de aquellas con muchos agujeritos, y la hacía sonar dorremifasolasisilasolfamirredó una y otra vez, los chicos cantábamos: "El afilador, mató a su mujer, le sacó las tripas y la fue a vender"

El revisor del tranvía
Era el más temido por la chiquillería, nada podía en el mundo haber más espantoso que el que te cogiera el revisor en el tranvía sin el billete. Se sabía de muchachos que habían sido conducidos a comisaría de la oreja por el revisor, y cuyos padres habían tenido que ir a pagar la multa, amén del oprobio y la vergüenza de verse tratado como un criminal. El revisor entraba al tranvía, anotaba los números que le daba el cobrador, y luego andaba pidiendo billetes a diestro y siniestro. Algunos bajaban precipitadamente del tranvía, otros usaban el método de llevar el billete entre los dientes y cuando lo iba a mirar, oh sorpresa, se habían borrado los números hasta hacerlos ilegibles. El revisor bufaba y decía cosas poco gratas, mientras el infractor ponía cara de ofendido y de usted no sabe con quién está hablando.

El limpiarraíles
Porque las vías del tranvía se ensucian, sí, y hay que limpiarlas de cosas que se le adhieren y que, vaya usté a saber, puede provocar un descarrilamiento. Allá que va el limpiarraíles, con su uniforme de la compañía y su silbidito, jugándose la vida por mitad de la calle, siempre de día, porque de noche es peor, los coches no le verían, y caminando contra el sentido de la circulación, para ver lo que le puede matar. Con su palo grueso de más de un metro de largo, con una cazoleta con una uña de hierro en la punta, uña que iba metida en los raíles para ir rascando las porquerías, piedrecillas sobre todo, que podían quedar encajadas en el angosto hueco del raíl.

El caracolero
Solía ser gitano, incluso gitana, y llevaba un tazón de peltre con asa que llenaba de caracoles, a perrica o a perragorda, y que volcaba en un cucurucho de papel de periódico. El cesto, eso sí, era una típica cesta caracolera, como de medio metro de alta, más ancha en su mitad que en el culo y la boca, y con tape, para que los bichicos no hicieran turismo. Eran considerados complemento imprescindible en paellas, ranchos y calderetes.

El chatarrero
Por lo común, tenía establecimiento, un local, corral o casa baja donde amontonaba lo que iba comprando. El chatarrero tenía dos clases de negocio, el menudeo y el por mayor, el menudeo le iba a casa, los chicos, y las chachas acudían a la chatarrería con algún trasto viejo metálico por si podía valer algo, y generalmente podías salir de allí con un real o dos, incluso una peseta si el cacharro llevaba motor eléctrico, con su hilo de cobre. Pero el chatarrero también iba por las casas, no por todas, sino donde veía obra, que arreglaban en el barrio un balcón, allá acudía el chatarrero a comprar los hierros oxidados; que cambiaban unas ventanas, allí estaba él comprando las manijas y los anclajes del marco. El chatarrero entre semana era como un gitano, pero los domingos parecía un señor. Se ve que el negocio daba para mucho.

El cestero
Este sí era gitano, sin duda, y sin duda también era el más cómico de todos, porque los cestos, bien es sabido, no pesan, pero abultan, y era común aunque chistoso, ver al cestero moverse por las calles con su mercancía encima, un montón de cestos cogidos entre sí con unas cuerdas, que hacían un bulto enorme, un bulto enorme del que sobresalían unas piernecillas negras con alpargatas. Señá María ¿quiere usté un cestico? Estos son buenos pa poner las olivas en la ventana, y estos otros cuadradicos para guardar lo que quiera y puede sentase encima, que l'aguantan. Estos a peseta, estos otros una cincuenta. Oiga ¿y me haría una chichonera pa mi chico, que es mu tozolonero? Sí señora, pero eso ya hay que tomarle la medida del cabezorro al chaval, y luego que el forro sí que lo tiene que hacer usté, eh.

El sereno (o vigilante)
Era muy importante, porque tenía las llaves de todos los portales, y linterna para andar de noche, y gorra de plato, y a la noche, era la autoridad, algunos decían que mandaba como la policía. El vigilante yo no sé muy bien lo que hacía, porque a las horas en que trabajaba yo estaba siempre durmiendo.

Faltan más, seguro que no me acuerdo de alguno, y otros que son tan viejos que ya no les conocí, como el jabonero, que iba por las casas haciendo jabón para las mujeres con las grasas que le daban. O el hombre que compraba pelo. Pero de estos sé por referencias, no por haberlos conocido.

Bellido Dolfos vindicado.

Bellido Dolfos vindicado.
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Parte primera: Donde Doña Urraca la reina sutil e
inteligente, prepara su plan maestro.

Zamora se halla cercada,
son siete meses de sitio,
muy pronto será tomada
o habrá que hacer armisticio.

Urraca tiene un hermano
quiere quitarla de en medio,
o se da un golpe de mano
o quedará sin su predio.

Tira la reina los tejos,
según narran los romances,
a alguien venido de lejos
que maestro es de aquellos lances.

El caballero es experto
y la reina es soltera
fuéronse los dos al huerto
mas no a coger una pera

Cuando el huerto se han corrido,
van ambos por fin al grano
será el experto Bellido
el que dé el golpe de mano.

Parte segunda: Donde el gran Cid Campeador anda
un tanto mosqueado.

En lo alto de una loma
¿O era cima de un otero?
el gran Campeador se asoma
a la ribera del Duero

Y allí al pie de la ribera,
bajo el azul de aquel cielo,
otea la muralla entera
de Zamora con gran celo.

Ve abrirse un portillo
y salir a un caballero
que viste un jubón sencillo
y porta al cinto el acero.

Queda el buen Cid mosqueado
ante aquella maniobra
Babieca que está a su lado
relincha ante su zozobra.

Monta el alazán de un salto
y cabalga a paso fiero,
al salido le da el alto
en la ribera del Duero.

"Decid quien sois, traidorzuelo",
a ello responde el salido
poniendo el grito en el cielo
"Teneos señor, soy Bellido"

"Para unirme a vuestra suerte
salí por aquel postigo
llevadme ante Sancho el Fuerte
del que ahora soy amigo"

Con la mosca tras la oreja
cabalga el Cid prevenido,
de la muralla se aleja
trotando en pos de Bellido.

Ya son las doce pasadas
Cuando ambos llegan al lugar
donde acampan sus mesnadas
que listas están a yantar.

Dícele el Cid al salido
"Veras luego al rey Don Sancho,
hace horas que no he comido
y voy a zamparme el rancho"

Entre bocados y tragos
de vino y de buen cocido
"Este vino a hacer estragos"
dícese el Cid de Bellido.

Parte tercera: Donde Bellido, muy astuto, da el
pego al rey Don Sancho.

Fue ante el Rey a postrarse,
y una vez puesto de hinojos
dijo que lo de pasarse
era culpa de los piojos.

Del hambre y de la mala olor,
y de gentes de Zamora
que han mancillado su honor
llamándole traidor ahora.

Todo ello le ha decidido
a luchar junto al rey Sancho
"Lucharás," dice a Bellido,
"el próximo zafarrancho"

Don Sancho le invita a un festín
con saltimbanquis en juego
se dice Bellido "Por fin
he podido darle el pego"

Parte cuarta: Donde el rey para su desdicha,
fue a hacer de vientre y la espicha.

El rey en armas es ducho
y Bellido un gran trilero
empleando su arte y no mucho
le suelta el carrete entero.

"Hay una puerta secreta,
y podéis tomar Zamora
empleando una buena treta
en menos de media hora"

"Yo os enseño la poterna
y vos planeáis el ataque,
tendréis así gloria eterna
poniendo a Zamora en jaque"

"Si queréis un triunfo regio
ahora debéis ser discreto,
de vos será el privilegio
yendo los dos en secreto"

Bellido en verdad fue un hacha,
en golpes de mano, un maestro,
y en planear sobre la marcha
siempre se mostró muy diestro.

Don Sancho tragó el anzuelo
y salieron sin demora,
en cuanto oscureció el cielo,
cabalgando hacia Zamora.

Ya a los pies de la muralla
parose el rey de sopetón
mientras en su vientre estalla
un regio y gran retortijón.

Díjole el rey a Bellido
"Haré aquí de vientre a tientas
toma mi lanza, y te pido
que en guardarla tu consientas"

Bellido quedó confuso
ante rey tan descuidado,
y le pareció un abuso
matarlo así, desarmado.

Y también la fatalidad
vino a dar tiempo a Bellido
al no tener facilidad
por estar algo estreñido.

Quiso matarlo de cara
como caballero que era
dijo: "Ved que cosa rara"
para que así se volviera

Sancho volvió la cabeza
para ver tan raro hecho
y Bellido con presteza
hundió la lanza en su pecho.

Sale Bellido pitando
y llega un lacayo presto
llevanlo al real musitando
"El Bellido me hizo esto".

Allí murió el rey Don Sancho
a poco de su llegada,
se fue Bellido tan pancho
y la suerte quedó echada


Parte quinta: Donde Rodrigo el de Vivar, intenta
vengar a su rey, mas no alcanza a Bellido.

Y mientras Bellido huía
a uña de veloz caballo,
viole el Cid como corría,
"Mató al rey" pensó el vasallo.

A pesar de su jaqueca
y su mal dolor de muelas
montó rápido a Babieca
olvidando las espuelas.

Y así fue como Bellido
en Zamora entró aquel día
y si no es por el olvido
seguro muerto estaría.

Si el Cid le hubiese matado
al cruzarse sus destinos
no sería descuartizado
por aquellos cuatro equinos.

Porque ese fue el sino fatal
del que se mostró tan terco
que con su esfuerzo personal
quitole a Zamora el cerco.

Parte postrera: Donde se resumen los argumentos
que vindican el honor de Bellido Dolfos.

Desde que el mundo ha sido
han habido muchos golfos,
eso no lo fue Bellido
y mucho menos el Dolfos

Mirad, lo que hizo Bellido
fue que engañó como a un chino
a un rey que andaba estreñido.
¡El si que supo hilar fino¡.

El rey Don Sancho fue muerto
por tonto, al deponer su hez
ante un enemigo experto.
Muriose el rey de estupidez.

Bellido ganó la guerra,
obtuvo una gran victoria,
mas todo el mundo se emperra
en que es el ruin de la historia

Si no hubiese estado el gran Cid
la cosa sería distinta
todos cantarían su ardid
seguro con otra pinta.

Fue un héroe aquel villano
que con gran valor y astucia
dio solo un golpe de mano
que le hace rey de la argucia.

Sabed pues grandes señores
y damas, y caballeros
que Bellido tendrá honores
por los siglos venideros.

(Orel, 1 de julio de 2000)

La caída del Angel Negro

La caída del Angel Negro- ¿Si?

- Hola Rafa

Rafael escuchó esas dos palabras sabiendo que Lucia, su ex mujer, le preparaba para endosarle el enésimo problema del mes.

Aunque ya llevaban divorciados 4 años, Lucía no había dejado de cargarlo con dificultades, tareas, consultas, divagaciones y peticiones de la mas diversa índole; desde hacer las declaraciones de la renta tanto la suya como las de sus amigas, a montar y configurar el último ordenador que había comprado. Para ello se aprovechaba del misterioso poder que había adquirido sobre él desde los lejanos tiempos de sus primeros escarceos para hacer que jamás supiese como decirle no.

- Dime Lucía – musitó Rafael mientras rezaba una especie de plegaria interior con la vana ilusión de que esta vez fuese solo a preguntarle cómo estaba de su úlcera.

- Verás Rafa, tengo un problema de aquí te espero, que incluso me está quitando el sueño y sé que solo tu vas a ser capaz de resolver, atiende, - Lucía parecía como si hubiese apretado el disparador de una ametralladora y las palabras surgían del móvil de Rafael como largas ráfagas que impactaban en su tímpano a tan alta velocidad que se sentía casi incapaz de asimilar lo que escuchaba – en el chat en el que sabes que ando metida hay un jaleo monumental porque un tío, aunque bueno, otros dicen que puede ser una tía, anda metiéndose con todos y todas contando historias de lo mas hiriente, insultando sin parar y provocando en mas de una, en mi también, una sensación tal de impotencia que ya ninguna sabemos que hacer.

- ¿Y que quieres que haga, Lucía? – dijo deseando que solo le pidiese algún consejo sobre como encarar el asunto.

- Rafa, se que solo tu eres capaz de aclarar este embrollo, porque verás, el tío que lleva como nick Angel_Negro esta haciendo eso hace ya una semana o más y nadie sabe quien puede ser, de lo que se trataría es de que tu te pusieses manos a la obra, con lo bien que tu sabes hacer eso, y que descubrieses quien es para que mas de una le pongamos las peras a cuarto – replicó dando a Rafael la impresión de que estaba hablando con la presidenta de un comité de linchamiento.

- ¡Pero Lucía!, tu sabes que yo no chateo, ni se nada de eso, ¿Cómo quieres que yo puede llegar a saber quien puede ser el tal Angel_Negro? – dijo sabiendo que solo era una especie de convención entre ambos para no decirle que si a la primera.

- Mira Rafa, el como lo vayas a hacer no lo sé, pero recuerdo cuando descubriste que el hijo de la María del 4ºC era el que rayaba los coches nuevos en el parking de nuestro edificio, echando alrededor del coche nuevo de Amparo aquellos polvos que le pediste a tu amigo de la Universidad y que solo tu podías ver con esa linterna tan chula que te dejaron, y que te bastó mirar el suelo de la puerta de todos los pisos para dar con el rastro de los polvos – esta retahíla la tradujo Rafael por un seco y tajante “¡No me repliques!”

- De acuerdo, Lucía, me pondré como tu dices manos a la obra, pero no estoy yo muy seguro de que vaya a sacar nada en claro. – Rafael , una vez tomado el control del asunto, se sentía temporalmente liberado del extraño lazo de sumisión que en ciertas cuestiones aun le mantenía atado a su ex mujer – Cuéntame ahora lo que sepas.

Lucía estaba a sus anchas, siendo incapaz de dejar de traslucir en sus palabras que había conseguido una nueva victoria.

Le contó, no solo las actividades de Angel_Negro sino también el historial chatero de la mayoría de las personas que deambulaban por tal lugar y las relaciones resultantes de tales actividades tipo quien estuvo con quien, quien está con quien, quien va detrás de quien, quien rompió con quien y quien dice qué de quien, salpimentándolo con todo tipo de pelos y señales. Rafael iba tomando nota de lo que oía mientras intentaba que el móvil que sujetaba con el hombro contra su oreja no rodase por el suelo.

Rafael, permanece callado un largo minuto cavilando, mientras Lucía sin perder sus inveteradas costumbres no dejaba de preguntarle en qué estaba pensando.

- ¡Calla un momento, Lucia! y atiende, habla con tus amigas del chat, pero hazlo por teléfono y les dices que a partir de ahora tomen nota de la fecha y hora a la que entra y sale Angel_Negro y que hagan un pequeño resumen del tipo de cosas que dice y lo mas importante, a quien se las dice, no hace falta que apunten todo con detalle y también coméntales que hagan memoria sobre lo ocurrido anteriormente para darte una lista de las personas a las que el tal Angel_Negro había ofendido o insultado.

Una semana después, Lucía le dio un montón de papeles con toda clase de notas que él fue pasando a limpio y esquematizando. Miró y remiró aquello pero no conseguía sacar nada en claro.

Lucía le llamaba todos los días dos o tres veces acosándolo a preguntas que el no podía responder salvo con un

- ¡Aun es pronto Lucía!, son pocos datos, necesito al menos que hagáis lo mismo un par de semanas más.

Rafael, cada noche, al volver del laboratorio en el que trabajaba, se sentaba en la mesa de su despacho, ante el montón de folios que iba engrosándose cada día mas, repasando una y otra vez aquellas palabras, analizando las fechas, pensando y dándole vueltas sin llegar a ningún sitio de interés.

Un día, en el laboratorio miró un calendario que un compañero tenía colgado en la pared y tuvo una idea que puso en práctica nada mas beber el primer güisqui tras regresar a su pequeño apartamento. Dibujó en un folio 7 columnas, una para cada día de la semana, y rayó lo suficiente para crear 24 filas afanándose a continuación en ir marcando con rotuladores de diferentes colores las casillas correspondientes al día de la semana y hora en que había entrado al chat el provocador al que perseguía.

Tras finalizar la labor, miró un instante el diagrama que había generado y de inmediato fue consciente de que allí había una pauta muy interesante. El mal bicho aquel entraba al chat de lunes a viernes algunas veces a medio día entre las doce y pico y las dos y algo, nunca antes y por la tarde noche a partir de las 6 . En los sábados y domingos no veía ninguna regla, era todo muy aleatorio, solo observó que por la noche, salvo en un caso, nunca entró a partir de las 11.

Con aquellos datos completamente asimilados, destellaba en su mente como un faro a toda potencia una particularidad sumamente llamativa, un miércoles, el mal sujeto, había entrado varias veces fuera del horario que parecía ser el suyo normal durante la semana. Aquellas horas eran similares a las de los fines de semana y eso le martirizaba pues sabía que allí podía estar la clave del misterio.

En principio, tenia muy claro que la persona que buscaba realizaba un trabajo con un horario tal que debía ajustarse al esquema que había producido. Solo ese maldito miércoles le estropeaba la solución.

Se puso a rebuscar en sus notas intentando averiguar a que día pertenecía la anomalía observada y una fecha se le grabó a fuego, el 27 de noviembre. A él, la fecha no le decía nada, pero estaba seguro que para Angel_Negro si tenía que ser significativa, salvo que ese día hubiese estado enfermo y no hubiese ido a trabajar. Desechó esa posibilidad de momento, manteniendo en alto la relevancia de tan importante, según el, irregularidad.

Para saber qué tenía de especial esa fecha, empezó buscándola en su agenda, nada más leer el santoral, se puso de pié eufórico diciendo en voz alta:

- ¡Ya te tengo, Angel Negro!

En su agenda decía que ese día se celebraba la festividad de San José de Calasanz, patrón de los maestros. Y esa era la profesión del Angel Negro, maestro de educación infantil o primaria, o maestra pensó también.

Inmediatamente cogió el móvil y llamó como enfebrecido.

- ¡Lucia, ya lo tengo! Es maestro o maestra, a ver, dime quien de los del chat tiene esa profesión que lo analicemos.

- Rafa, escucha, solo conozco a dos maestras, una es Coral y la otra Priscila41. Profesores y profesoras de instituto si se que hay mas, ¿te interesan también?

- No, solo de Educación Primaria e Infantil, porque los otros tienen de patrón a Santo Tomás de Aquino. – respondió su ex marido con la seguridad de quien tiene agarrado el toro por los cuernos y sabe que ya no se puede mover.

- ¡Coño Rafa!, que ahora caigo que ninguna de las dos puede ser el Angel Negro, porque hace una semana estuvieron en mi casa las dos junto con otras 3 amigas mas del chat y entramos para divertirnos un rato cambiándonos los nicks, y justo en ese momento estaba el mamón ese haciendo de las suyas.

- Vale Lucia.- fue lo único que pudo decirle Rafael que cortó la llamada mientras oía en su interior los atronadores crujidos originados por sus esquemas, tan bien construidos, mientras se venían abajo.

Permaneció inmóvil en su silla durante mas de media hora, con la mente en blanco, como si estuviese conmocionado. Al cabo empezó a decir, mientras hacia un paquete con los folios que tenia desperdigados sobre la mesa:

- ¡No puede ser!, lo tenia atrapado, ya está el puñetero del Murphy haciéndome de nuevo de las suyas.

Se dirigió al frigorífico e hizo lo que hacía normalmente cuando se le rompían los esquemas, coger la cubitera mas grande para no dejar solo al contenido de la botella de Jack Daniels que acababa de abrir.

Tuvo suerte que la mañana siguiente era una mañana de sábado y eso le dio tiempo para tapar someramente el estropicio interior que se le había originado. Las tres llamadas de Lucía solo sirvieron para generar un par más de toneladas de escombros interiores. No obstante con una cierta periodicidad despotricaba en alto sobre el asunto:

- ¿Qué leche me importa a mi el so mamón ese y toda su patulea?, por mi que siga entreteniendo al personal hasta que el infierno tenga que reponer combustible.

- ¡Que gano yo aclarando una simple venganza infantil¡

Terminada de elevar esa frase a las alturas, la palabra “infantil” empezó a repiquetear en sus neuronas con la estridencia de mil campanas lanzadas al voleo.

- Infantil, infantil, infantil, infantil, infantil,.........- no dejaba de repetírselo como una loca letanía sin sentido.

Al poco, se quedo quieto, mudo, como paralizado, pensando

- ¡Claro coño! Eso es, como no se me había ocurrido antes, pero que tarugo que soy, si es que no soy mas burro porque no como mas paja con el pan integral. El horario escolar no solo lo tienen los maestros, también ¡lo tienen los niños!, el Angel Negro es un niño, ¡Válgame Dios¡, un niño, quien lo iba a decir.

Su mente se puso a trabajar febril y convulsamente, en solo una fracción de segundo ya sabía como averiguar quien era el chaval que había montado el tiberio. Agarró el montón de folios del asunto como el naufrago que se aferra a un madero a la deriva, buscó la lista de personas injuriadas por el provocador y memorizó las únicas 3 significativas con las que no se había metido.

Allí estaban, 3 mujeres al parecer según sus nicks, Deneb, Alcor y Bellatix.

- Vaya! – pensó Rafael – tres nombres de estrellas, ¡pero que curioso.!

- Lucía, esta vez si que lo tengo, - le dijo a su ex a la que llamó de inmediato – dime si conoces a estos tres nicks, Deneb, Alcor y Bellatrix y sobre todo quiero saber quien tiene hijos entre 7 y 12 años.

- Espero Rafa que esta vez hayas atinado, pero ¿qué tienen que ver los hijos en esto?

- Tu Lucía contéstame que ya te contaré – le dijo Rafael bajo un ataque acuciante de premura.

- Pues mira chico, la única que tiene hijos en esas edades es mi amiga Bellatrix, que tiene a su Norberto con 12 años, las demás tienen hijos pero son mas pequeños.

- Pues bien, dile a tu amiga Bellatrix, que el tal Angel Negro es su hijo Norberto, que le hable y sobre todo le diga de donde ha sacado la información de la que hacia gala y el lenguaje que usaba, es lo único que aun no me cuadra pero creo que podría explicarlo fácilmente.

A la tarde siguiente, Rafael fue invitado por su ex mujer a tomar un café. Allí le explicó todo lo que Bellatrix le había contado.

- La verdad es que eres un genio, Rafa, no se como lo has hecho, pero sí, era Norberto, se lo confesó ayer mismo a su madre y le contó todo. – Lucía se relamió los labios solo de saber que en ese momento era la única, salvo su amiga, que tenia la información. – Te cuento, ayer, cuando fui a su casa para hablar con ella, se lo dije, y un poco mas y me echa a patadas, pero yo le insistí que si mi Rafael lo decía algo debía de haber, que habías descubierto que era un niño de entre 8 y 12 años, mas probablemente entre 11 y 12 y que seguramente se habría enterado de algún disgusto que le hubiesen ocasionado a su madre en el chat o gente del chat y que él como venganza había montado el numerito del Angel Negro.

Ella se quedó como congelada, y me dijo que su hijo estaba enterado de que el Pistolero, cuando la dejó, fue contando historias de ella y también de que antes de dejarla se había liado con 3 o 4 tías del chat. Me comentó que varias veces su hijo Norberto le había preguntado sobre el asunto. Resumiendo, que me fui y cuando llegó Norberto habló con el y lo puso entre la espalda y la pared, o como se diga eso, - Lucía siempre se equivocaba con los dichos y tenía un arte especial para traviscornearlos-, en fin que el chaval viéndose acorralado se lo confesó todo, que sí, que lo había hecho para joder a los del chat que tanto daño habían hecho a su madre y que la información sobre la gente del chat la tenía porque se bajó un programa que tiene puesto en el ordenador con el que guardaba todas las conversaciones de su madre tanto los privados como lo que se decía en el general, y lo del lenguaje dice que fue fácil, solo tuvo que entrar en algunos canales del IRC tipo “Insultos salvajes” o “Escupe por tu boca” para aprender.

Rafael volvió a casa recordando lo que tantas veces Lucía le había reprochado, y que al final usó como motivo de su separación, que su vida era una rutina y que jamás sabría cuando irse al otro barrio porque es algo que se hace solo una vez y que aun no tenia programado en su actividad diaria. Esa noche, a solas con su cubitera pequeña, solo tomó tres güisquis en lugar de los seis de rigor. Por una vez no quería olvidar del todo.

ADVERTENCIA: todos los personajes son ficticios, todo parecido con la realidad es pura intercontextualidad.

AGRADECIMIENTOS: a Mar Lledó por su amabilidad al leer y criticar el borrador inconcluso de este relato.

(Orel, 13 de julio de 2003)

Recordando a nuestros muertos

Recordando a nuestros muertos

Porque todos íbamos en ese tren.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

¿ UN DIA ESPECIAL ?



Día de la mujer, Día de la mujer trabajadora... perdonen, pero que ordinariez. A quién se le ocurre poner por nosotras una cruz al calendario, si la que nos ponen en la cuna... nos sienta tan bien.
Qué ocurre... ¿alguna vá a ganar en auto estima tal vez?
Es que hoy, algún descuidado, ¿mirará más detenidamente a su mujer?
"qué caderas..."-en la izquierda, apoyado el hijo, el nieto, en la derecha, algo gastada... ya ven...
"y sus manos" -la derecha sin sortijas, y en la izquierda el maletín, la escoba, el pico,
un volante, un libro, el puré del niño, un PC, papeles, archivos, una flor tal vez...
"¡Qué ojos!"...- inyectados de sangre de tanto coser, de no pegar ojo por la criatura esta noche, o de la paliza, (mala bestia)que le diste ayer.
¿Se fijarán hoy más en su pelo? "el brillo de su pelo"-recogido para que no moleste "A ver Miguelito ¿ te quieres dejar de mover?" Inclinada sobre los deberes de la nena, me molesta la melena.
DIA de la mujer.
Disculpen si a alguien ofendo, pero qué ordinariez. Que no somos el Domund hombre,
ni noche buena, ni UNICEF, ni el día de difuntos, ni el del hambre... ¡somos las ganas de comer!
Día de la mujer trabajadora... qué ocurre ¿qué pasó con la que busca trabajo a diario y no lo encuentra?¿ la enferma es menos mujer? la demente (poetas léase insana), la incapacitada, la que disfruta de su vejez... se olvidaron... de la maltratada, la acosada, perdón es verdad, ellas tienen su día también.
Que detalle dedicarnos un dia oiga .. pero se les olvidó algo, se les olvidaron muchas mujeres, a mí también. La mujer no necesita calificativos, ni demagogia; una mujer...
¿Feminismo?¿Reivindicaciones? déjense de chorradas y disculpen los duros de oído
pero ya lo saben las "paradas" hoy celébrenlo con un té. Disfruten las que como yo, con suerte cobran a primero de mes y jornada continua cada atardecer... a cumplir con ese "currelillo" que no se os paga, ni a primeros ni a finales, no entiende de calendarios vuestro bebé... las lentejas hoy no hacen fiesta por ser ocho de marzo, ¿la casa se quedará sin barrer? DIA de la mujer... trabajadora, en paro, obesa, bonita o fea,
coqueta, independiente, casada, divorciada o viuda... con canas o trenzas, orgullosa... ¡valiente!

¿Hay algún día del año que escuches más la palabra mujer? ¿Nos pondrán hoy en cada pantalla, portada y escaparate cual monitos de feria enjaulados? Hay tanta persona en este mundo que dice no poderos entender. No voy yo a disipar su duda, si le pica la curiosidad... mire detenidamente a su madre, a su prima o... a la vecina del 6º B, a su vecina de pupitre, a esa señora de la limpieza que sube en otro ascensor a la oficina cada día, a la que duerme junto a usted cada noche. Para hacerlo ya era tarde ayer...
Ah y ¿sabe? ...es glorioso ser mujer infinito jeroglífico, búsqueda permanente,
pregunta muda, sal de la vida... somos también.
Recuerde... mañana es nueve de marzo. Mire con cariño a su mujer, amiga, amante
o las tres cosas a la vez.
Trhyss ( y ahora suelten sapos y culebras en los comentarios)

Memoria de Copito

Memoria de Copito

Hace poco más de un año que murió en el Zoo de Barcelona Copito de Nieve. Tenía unos 39 ó 40 años, lo que equivaldría a unos cien años en la vida de un humano. Este animalote era un profesional del espectáculo y se ganaba la vida con una dignidad tremenda. Uno iba a verlo, allí al otro lado del cristal, y se encontraba con una mirada escéptica que te contemplaba a ti, y te dabas cuenta de que el simio te encontraba menos interesante que tú a él. Seguramente hizo más por la promoción de Barcelona que muchos prohombres de la política municipal. Y, desde luego, en el día de su muerte, descubre uno, que Floquet de Neu no concitaba sino el aprecio de sus conciudadanos y la simpatía de los foráneos. Hay unanimidad en cuanto a que la gente sentía por él cariño ¿qué tenía este primate que no tengan otros? Seguramente un sesudo análisis nos conducirá a la certeza de que cualquier homo políticus acaba acarreando algún daño a sus semejantes, mientras que este, casi un homo inocens, el máximo mal que podía hacerte era el de no hacer caso de tu presencia, o el de manosearse el miembro mirándote fijamente a los ojos ( mas turbaba a más de una) (tampoco está demostrado que esto sea un "mal").

LA HUIDA

LA HUIDA

Caminaba mirando sus pies, llovía, los adoquines oscuros de la acera simulaban espejos de su silueta. La gabardina color ocre le cubría las rodillas, el agua resbalaba por sus piernas inundándole los zapatos. Una mujer caminaba entre la lluvia y la noche, evitando las luces de las farolas de la calle...
Unos días antes había dejado su casa, sentía que había perdido su identidad, ahora no sabía quien era, tenía la misma sensación que si le hubieran arrebatado de cuajo el sentido de la realidad y la hubieran arrojado al vacío del incógnito. Parecía como si solo tuviera pasado. Aconsejada por todos había iniciado la mudanza: se llevó los muebles, las cajas de sus recuerdos, cajas y más cajas con todo lo que había ido reuniendo durante largos años, las plantas y las maletas llenas de vergüenza y de miedo... que espanto.
Te vas Elisa por fin te vas, -se decía mientas bajaba los tres pisos de escaleras con las cajas en brazos-. A partir de hoy tu vida cambiará, estarás segura, todo está preparado.
-Adelante Elisa, camina, no mires atrás camina...
La víspera de la mudanza, entre cajas y muebles empaquetados se había sentado en el salón vacío sobre una manta, a la luz de las velas fue pasando las hojas de un álbum de viejas fotos de la niñez. Se sirvió una copa de vino, encendió un cigarrillo y apoyando la cabeza en la pared dejó pasar las horas. La habitación olía a vacío, cada vez que dejaba el cenicero en el suelo el sonido era como un eco en toda la estancia. Era ya noche cerrada cuando comenzó a notar frío, sacando de una caja otra manta, se acurrucó en ella repasando momentos, el mañana era una incógnita en la que no quería pensar.
Su mente iba visitando los rincones oscuros en su mente del ultimo año, saltaba de una situación a otra sin descanso: las denuncias, la fría comisaría, el miedo ante la puerta cada vez que salía de casa, el teclear de la maquina de escribir del juzgado, la mano del abogado sobre su hombro, la habitación de terapia, los médicos, la cara de sus amigos, la mirada perturbada de Miguel, el asiento trasero de la furgoneta donde escapó un día tapada con mantas de viaje, la mirada de su padre angustiada, el reflejo de la duda en tantas miradas, el saludo opaco de los vecinos, la oscuridad de la casa los últimos meses... Sacó el walkman del bolso y puso una cinta en la que tenia grabado el mar, olas y olas que batían la costa, el fragor del mar golpeando la orilla, se escuchaba el lamido de docenas de olas en la playa, se oía el viento modelando las aguas, se sirvió otra copa de vino y encendió otro cigarrillo, era su última noche en aquella casa, quería vivir aquella madrugada para no olvidarla nunca. Con los primeros rayos del sol asomando entre las persianas casi bajadas se levantó del suelo y se preparó un café.
-Hoy es el día, desde hoy todo cambia, ánimo Elisa tú puedes-se dijo.
Sin embargo aquella noche había regresado, tomó un taxi para regresar al valle. Amparándose en la oscuridad, sin poder entender lo que la llevaba de nuevo a aquella casa. Pidió al taxista que la dejara a dos manzanas de su antigua casa y fue recorriendo aquellos metros en busca de la vida perdida. Se quedó bajo el paraguas escudándose en un árbol en la esquina de enfrente. Escuchó los abetos del jardín movidos por el viento, el sonido de la lluvia, y el agua corriendo por el canal de la acera perdiéndose cuesta abajo.
Un escalofrío le recorrió la espalda. ¿Quién eres Elisa? -se decía a sí misma- ¿En qué se ha convertido tu vida?¿Qué ha pasado? Adelante, aléjate, no pienses más. Y no llores Elisa, llorar nunca te ha gustado. Se alzó el cuello de la gabardina y dándose la vuelta comenzó a caminar de nuevo por la acera de espejo medio resbalando para regresar hacia el taxi, esta vez con el paraguas cerrado dejando que la lluvia empapara su pelo, mientras el taxi arrancaba miró una ultima vez hacia atrás y por el cristal trasero vio como en la esquina alumbrado por la luz que salía del bar se quedaba su pasado, medio mojado por la lluvia, y calado hasta los huesos por el desencanto.
Se bajó del taxi tres manzanas antes de su nuevo domicilio, no sin antes mirar la calle vacía, la lluvia despejaba las calles, era más fácil controlar con la lluvia y la noche quien andaba por la calle, dio una vuelta a la primera manzana, se giró y miró al fondo de la calle: nadie. Prosiguió su camino con paso rápido hasta la siguiente manzana, volvió a girarse en la esquina: alguien había salido de un portal y depositaba la basura en el contenedor, aceleró el paso sin mirar atrás hasta su portal mientras sacaba las llaves del bolso, observó a ambos lados y entró corriendo en el ascensor.
Al llegar a su nueva casa se quito la ropa en la entrada, la dejó tirada en el suelo y fue caminando aterida de frió hasta el dormitorio, se puso el albornoz, tomó del armario dos grandes toallas y las llevó al baño, dejó que el agua comenzara a llenar la bañera añadiéndole gel de baño y soltó tres perlas de aceite en el agua, encendió las velas nuevas, y puso un CD de Maria Callas en el equipo que había instalado en el baño, mientras se terminaba de llenar la bañera, se preparó una tisana de manzana y canela y la dejo sobre la repisa de la bañera.
Sumergiéndose en el agua espumosa dejó que el aroma del aceite invadiera sus sentidos, se puso una pequeña toallita empapada sobre los ojos y dejó que el tiempo fuera pasando... Respiró profundamente, y una leve sonrisa torció su boca.
-“Lo has conseguido Elisa, has conseguido volver allí, has superado otra gota más de la copa de miedo en la que vives, no puede encontrarte, no dejaste rastro alguno, aunque no tengas nada a tu nombre, ni este piso siquiera, no podrá encontrarte...”
Media hora más tarde, abrió las ventanas del salón, el agua caía mansamente, se prometió a sí misma no seguir viviendo con las persianas bajadas y las ventanas cerradas a cal y canto como si allí no viviera nadie, puso otro CD con piezas de Chopin en el equipo de música del salón programándolo para que “tristesse” sonara ininterrumpidamente y se sirvió una copa de vino, cogió la carta que le había hecho llegar su abogado aquella mañana, en su nuevo buzón donde solo ponía 6º B, con la resolución de la orden de alejamiento del juez que habían enviado a su antigua dirección con un sello rojo al lado que decía “destinatario con residencia desconocida” y sonrió de nuevo...
Hizo una pelota con el papel y la lanzó al otro extremo del salón...
Soy Elisa, la chica del 6º B que apenas sale de casa, la que hace el pedido al supermercado por teléfono, y siempre sale acompañada de sus hermanos o sus padres, no vienen amigos a verla, apenas dos amigas saben como localizarla, la chica anónima del banco que solo usa su tarjeta en el cajero de una cuenta que no está a su nombre.
Soy Elisa- se repitió, la chica a la que ni el juzgado encuentra...
Trhyss.

Ayudando a la luna

Ayudando a la luna

Una vez más, estoy aquí reflexionando, una vez más, siento como soga para reo la presión de una lacónica melancolía sobre mi cuello. De nuevo junto a mi ventana, empapada en sudor, contemplando el celeste paisaje y a mi querido astro. Otra vez auyando, no se si por dolor, rabia o impotencia a mi amada luna. Una lágrima perla mi rostro, mi mirada está perdida en el horizonte, siento una horrible presión en el pecho mientras escucho los rítmicos latidos de mi corazón. La brisa agita las cortinas y trata de consolarme con sus caricias, pero lo hace en vano, no siento alivio alguno.
Una nueva lágrima de desliza por mi mejilla y cae al vacío. Siento como se estrella en uno de mis descalzos pies. Un Búho rompe el sepulcral silencio. Pasan mil cosas por mi mente, mil preguntas, esta vez la soledad me arrulla con su gélido abrazo, haciendo que un escalofrío recorra mi cuerpo de la cabeza a los dedos de los pies. Siento unas imperiosas ganas de volver al lecho, acurrucarme como una niña y ocultar la cabeza bajo la almohada, o buscar algo de compañía abrazándome a ella, pero prefiero continuar asomada a mi ventana.
La noche es preciosa, las estrellas brillan mas que nunca, y mi lunita ... como todas las noches permanece altiva observándome. La brisa de nuevo trata de embriagarme, es curiosa la tibia mezcla de la brisa y el sabor del mar. Si, creo que daré un paseo, tal vez así me despeje un poquito. Me pongo algo de ropa y salgo a la calle. Tenia razón, la noche de hoy es particularmente preciosa, tengo una curiosa sensación, algo indescriptible. Mis pies descalzos me llevan por la arena de la playa, todavía esta caliente. La mar está tranquila y el rumor de las olas parece hipnótico. Sigo andando, un poquito mas adelante hay un acantilado.

Junto al borde, creo distinguir una silueta. Conforme me acerco, veo que se trata de una mujer, lleva un largo vestido blanco que al igual que su melena, danza al son de la brisa. Me aproximo mas, ella solloza.

- Buenas noches - le digo en tono amistoso.

Ella parece asustada, al mirarme, veo su rostro. Dios mío, es preciosa.

- No te acerques, voy a tirarme

Siento un escalofrío, debo actuar rápido. Mi corazón comienza a latir con fuerza mientras que mi adrenalina se dispara.

- Pero, escucha, ¿por qué?. Tiene que haber algún motivo para tomar una medida tan drástica.

- La hay, te aseguro que la hay. Ahora, por favor, no te acerques.

Me quedo mirando a la desconocida. Me tiene cautivada. Es curioso, pero tengo la sensación de que la conozco de toda la vida. Sus preciosos ojos ahora congestionados, sus labios, su pelo ... sentía que en alguna ocasión habíamos estado juntos, el algún lugar, que algo mágico nos unía, pero ahora quería acabar con su vida.

- NO!, ESPERA!, por lo menos dime por qué lo haces.

- Está bien, pero no me vas a convencer para que lo deje.

Ella parece más alterada, su respiración se hace más agitada y me mira a mi y al profundo abismo que hay bajo sus pies alternativamente. Parece que he provocado en ella algo de indecisión.

De nuevo una mirada suya casi me derrite. No puedo mirar hacia otro sitio, sus ojos, tienen un cautivador brillo y su triste expresión, me hace estremecerme todavía mas si cabe. Trato de dar un paso hacia ella, casi estoy llorando como una niña, mi corazón, late salvajemente, siento miedo, un terrible miedo a perderla, ella, retrocede, trastabillando y casi precipitándose. Me mira asustada, en estos momentos, soy un mar de lágrimas. De nuevo mira al mar, al abismo.

- No, no lo hagas , yo ... quisiera conocerte, quisiera charlar contigo. Es ... como si noche tras noche te hubiese estado contemplando asomada a mi ventana. Algo en mi me dice que eres la persona que tanto tiempo he estado buscando, no puedes hacerme eso, dame una oportunidad.

Mi corazón parecía querer salir de mi pecho, una gota de sudor se deslizó por mi frente.

Ella, me mira, y sonríe, se aproxima y besa mis labios. La abrazo y la estrecho entre mis brazos, ella está tiritando.

Solloza como no había escuchado a nadie hacerlo anteriormente. Se separa de mi y me mira la los ojos.

- Estoy segura de que sois una persona especial y que algún día encontraréis a alguien tan especial como vos. Lamento no haberos conocido antes.

- Bueno, estamos a tiempo le replico yo.

- No, ya es tarde.

Esa frase produce en mi un terrible escalofrío que me deja petrificada. Antes de poder decir nada me da la espalda y salta al vacío.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Creo que mi amargo grito sonó a lo largo de toda la costa. A continuación, el ruido sordo de una caída. Quebró como un muñeco roto y desapareció abrazada por las olas del mar.

Me dejé caer de rodillas al suelo y sollocé. Lloré con la mas dolorosa amargura que había sentido jamás. Me sentía impotente, desgraciada, dolorida, desvalida ... me tumbé en el suelo, llorosa. Di la vuelta y quedé mirando hacia el cielo. Esta vez me parecía que la luna me miraba con burlona expresión. Solo el rumor de las olas y la brisa me hacen compañía.

- ¡¡¡¡¡¿POR QUE DEMONIOS ME HACES ESTO?!!!!!., ¡¡¡¿¿¿POR QUE NO PUEDO SER FELIZ?!!!

No responde mis inútiles gritos. El mar los arrastra junto con el cadáver de la desconocida. Las lágrimas se suceden, una tras otra. No sé qué hacer, me siento furiosa, pasan algunas estupideces por mi cabeza.

- Si, ¿por qué no?. Tal vez deba hacerla compañía.

Me aproximo al abismo. Apenas se distingue el fondo. Las olas baten contra la orilla. Dudas, ahora soy un mar de dudas, una especie de ciclón emocional. Miro al cielo de nuevo. Trato en vano de secar mis lágrimas con la manga de mi camisa.

- ¡¡¡¡ESCUCHA!!!! Nadie va a conseguir acabar con mi vida , ni siquiera tu. Has conseguido hacerme hincar la rodilla en el suelo, pero me levantaré y te haré frente. No pienso darme nunca por vencida. ¿Me oyes ?.

Lágrimas de rabia acompañan a mi grito. Doy la vuelta y cabizbaja vuelvo hacia mi torre. De nuevo seco mis lágrimas y con quejumbrosos pasos me derribo sobre mi cama. No puedo evitar recordarla, creo que su imagen me va a acompañar en muchas futuras noches. Creo ver su sonrisa y sus preciosos ojos en todas partes, pero horas más tarde, consigo conciliar el sueño.

Susurro del Amanecer

Los bollos de Marcelino

Los bollos de Marcelino

Madrid. Año 1951, Marcelino, madrileño de nacimiento, había estudiado ingeniero de minas en Almadén, provincia de Ciudad Real, allí conoció a su mujer y al terminar la guerra, se llevó a la familia de su mujer a la capital. Marcelino al que su familia llamó cariñosamente Pepe toda su vida, salía cada mañana temprano hacia su trabajo de delineante. A la salida de la oficina, se daba siempre una vuelta a ver que había de nuevo en los rincones oscuros del estraperlo y regresaba a casa. En un pisito con cocina, vivían él y Santa, su mujer, Pepita la hija, Valeria la suegra y dos hermanas. Marcelino llegó una noche a su casa cansado, con un pedazo de tocino envuelto en un trozo de arpillera, con más hambre que cascorro, encontró al llegar el olor de la sopa de ajo que se recalentaba en el pequeño fogón y las gachas para la niña, tras saludar, besar a su mujer y a Pepita se sentó en una silla de la cocina, dejó el trozo de tocino sobre la mesa, y se abstrajo con el recuerdo de la parada de metro de aquella mañana, aquella mañana al salir del metro el aire se había vuelto aroma, un tipo vendía bollos que sacaba de una caja, Marcelino se había mirado los bolsillos, llevaba cuatro perras a ver si conseguía algo para el puchero del día siguiente, nada... siguió caminando envidiando a aquellos que se paraban, pagaban y se llevaban una rosquilla ...se alejaba pensando en cómo poder comer bollos...
Mientras la cuñada ponía la mesa, y veía llegar el puchero con aquel olor a pan y ajo, un brillo apareció en su mirada:
-Valeria ( dijo a la suegra), no vea lo que he visto en la boca del metro esta mañana, un tío vendiendo bollos... se forraba.
-¿Bollos Pepe?
-Si, Valeria, y digo yo que con lo bien que usted cocina, con esas magdalenas que hacia en el pueblo, los bollos y sus rosquillas de anís, vamos que usted me prepara a mi una caja, y yo las vendo a la salida del metro y nos forramos Valeria.
-Pues para eso necesitamos mucha harina, habría que tirar de las cartillas de racionamiento de toda la familia, y el aceite Marcelino, ¡ y el azúcar!.
- Nada madre, (así llamaba en ocasiones a la suegra para camelársela) usted mañana traiga lo que pueda ,baje el saco de harina del altillo y a hacer bollos, y yo pasado madrugo, me los llevo a la boca del metro ya verá que negocio...
Al día siguiente regresó Marcelino de su trabajo, cansado, famélico, con una gran caja plana y rectangular a su casa.
Al entrar ¡OH cielos!,el aroma del aceite en el que se freían las rosquillas le llevó derecho al fogón, sin besar a su mujer y apenas mirando a la niña Pepita.Varios platos de Magdalenas adornaban la encimera junto al fogón, había bollos de leche y las cuatro mujeres de la casa afanadas con los delantales pringaos de harina terminaban de freír rosquillas, vio a Pepita que tenia un pedacito de rosquilla entre los dedos, acercándose su padre a darle un beso, lo hizo desaparecer en su boquita...
Ay, Pepe... que día... todo el día haciendo bollos... –dijo Santa a Marcelino-
-Hale Pepe... ve poniéndolos sobre la mesa y los guardamos bien en la caja para que mañana temprano te los lleves...
Era una mesa de madera, pintada de blanco con los cantos en color azul, amplia de aquellas que antaño había en cualquier hogar, la mesa se fue llenando de bandejas de bollos, magdalenas, platos de rosquillas, y Santa iba espolvoreándolos de azúcar. Santa miraba a su marido con un gesto extraño, Marcelino no se movía, miraba arrobado el espectáculo de los bollos sobre la mesa
-Pepe...
-¡Pepe!
-¡Pepeeeee!
Pepe comía a dos carrillos, qué a dos, parecía que tuviese siete carrillos, una rosquilla entera a la boca, detrás una magdalena, en la mano derecha sostenía otro puñado de rosquillas y con la izquierda se ayudaba a empujar los bollos en la boca...
¡Pepe! Grito Valeria -la suegra- ¡Pepe por tu madre, que no vas a dejar ninguno!
Las cuñadas gritaban en la cocina, ¡ Pepe Para! Marcelinooooo...
Santa-la esposa-le tiraba de la manga de la camisa, ¡Pepe deja los bollos! Marcelinoooo las cuñadas se interponían entre él y la mesa en un intento inútil de hacerlo desistir.
Pepita la niña, con tanto grito lloraba...
las cuatro mujeres intentaban arrebatarle los bollos, los apartaban de la mesa, levantando los platos en el aire como si de algún modo pudieran frenarle...
De pronto cesaron los gritos, un silencio sepulcral se hizo en la cocina; Pepita cesó su llanto, miraba a los mayores con cara de ¿aquí que pasa?
Comían.
Todos comían, las cuñadas, la suegra, la mujer y sobre todo Marcelino... tan solo alguna vez se escuchaba una tos, una especie de atraganto que se solucionaba con un sorbo de agua, se miraban a los ojos mientras comían, un ojo en el plato y otro en el que estaba al lado, Antonia la cuñada se guardaba en el mandil las rosquillas... no quedó miga, ni dedo que no untara el azúcar dejando limpios platos y bandejas.
Contaba mi abuelo que a la mañana siguiente, mirando la cara de hambre que tenia aquel tipo del metro que vendía rosquillas, se reía... y comenzó a pensar en como engañar de nuevo a la suegra para llenar de nuevo el buche...
Trhyss.

Dormir bajo techo, rezar, fumar y concursar, o la aventura del día a día.

Dormir bajo techo, rezar, fumar y concursar, o la aventura del día a día.

Dormir bajo techo, rezar, fumar y concursar, o la aventura del día a día.

La cosa de vivir se está poniendo muy complicada en este planeta, y eso por no hablar de sobrevivir, que cada uno hace lo que buenamente puede. Las creencias, la necesidad de tener objetos que personifiquen la fe de algunas personas, y poder ejercer su práctica a través de estos se pone de manifiesto en este artículo que he encontrado zascandileando por ahí. Espero que nuestra compañera SorAngustiasdelaRed no necesite rosarios, si es así pida que yo se los envío sin costes y además con las cuentas de pétalos de rosa.
Y es que eso de vivir rodeados de vicios permitidos es una barbaridad, luego pasa lo que pasa, menos mal que yo pese a ser una fumadora (mea culpa) no he llegado a estos extremos. Hoy sin embargo gasté una broma a una fumadora y no le hizo ninguna gracia, les cuento:
Naiara es una de las chicas que trabaja conmigo en la tienda, fumadora como yo, y pese a que en el comercio no se fuma ella aprovecha sus salidas al camión para echarse el cigarrito de turno. Se ve que no tenía tabaco encima y le dice a el chico que nos ayuda:
-Gus, dile a la jefa que me mande un cigarrito, anda.
Allá que vino Gus a la oficina y me dio el recado, yo que saco el rubio, yo que se lo doy, yo que le digo:- dáselo pero putéala un poco, dile que ha dicho la jefa que aquí no se fuma, que sólo se trabajar- Ambos comprendimos la broma y nos reimos por lo bajinis. Allí que se va Gus al camión y le dice muy serio a la morenita - Dice Manuq eu aquís e viene a trabajar, no a fumar, que aquí no se fuma.
Roja, congestionada se le quedó la cara. - ¿De verdad te ha dicho eso?
-De verdad- y agarra el carro y hace ademán de darse la media vuelta. Yo, que observaba contenmiéndome la risa, la veo, me ve, me mira, hay ira en sus ojos, me asesina con esos ojazos que tiene y desaparece en el interior del camión de donde salía humo, no de tabaco.
Gus que no puede más, que se da la vuelta y que doblado pro al risa saca el preciado rubio del bolsillo ofreciéndole el veneno salvador y yo que estallo en la carcajada. Menos mal que a la primera calada su cara tonó a su moremo habitual y desapareció el rojo iracundo.
Rezos que nos cuestan caros, vicios que cuestan vidas ajenas y mientras tranto la vivienda, ese techo que todo ser humano merece, digna calentita y lo más confortable posible que está por la nubes. Miren ustedes lo que el ayuntamiento de Basauri, en Vizcaya, plantea para solucionar ese derecho básico de todo ciudadano o pueblerino o aldeano de este nuestro querido planeta Tierra.
Y para teminar, consolar a los infantes cordobeses, ellos , ángelitos que pretenden concusar en esta convocatoria sobre el bagaje cultural cordobés. Ellos, indefensos, se encuentran con la traba de que el certamen nunca cerrará su plazo de de inscripción y jamás se otorgarán los premios.
Qué mal se está poniendo esto de ser creyente católico, fumador, ciudadano con vivienda propia e infante con aspiraciones en algunos concursos.

Odio a mi hijo


Cada día estoy mas convencida de que para ser madre hay que tener algo de masoquista.
Cuando decides que estas preparada para serlo, llena de ilusión te lanzas. Empiezas con la parte más “sabrosa” de la historia: la parte sexual.
Son momentos que, generalmente, saben a gloria, no empleas anticonceptivos, no recurres al fatídico dolor de cabeza: ¡vas a engendrar un hijo!
Pero, claro, hay un pero, esto es así si por suerte no debes someterte a tratamientos de fertilidad que acaban haciéndote sentir como un ratón de laboratorio y resultan ser concebidos para mujeres sufridoras porque son dolorosos a rabiar.
¡Por fin llega el momento tan deseado, la pruebe de embarazo ha dado positivo!
¡VOY A SER MAMÁ¡
Risas, abrazos……y de repente te ves, con la cabeza hundida en el retrete, vomitando hasta la primera papilla que tomaste; cada vez que pasas frente a un escaparate te echarías a llorar, no de emoción, sino de ver tu culito duro y respingón convertido en una plaza de toros, tus pies en otro tiempo menudos y ágiles se han transformado en dos barcazas que amenazan con hundirse a cada paso, el profesor chiflado parece tu gemelo: ya no tienes rostro sólo “morros” y ojos; y para acabar ya no puedes atarte los zapatos, tu enorme barriga te lo impide. En fin, sigues caminando y piensas: “En cuanto dé a luz recupero mi figura”- ¡Qué ilusa!
Pasado el embarazo y el parto, más o menos bien, llegas a casa con una personita que no habla, no ve y que, en teoría, sólo come y duerme. Digo en teoría porque también lloran. ¡Qué monos, son las dos, las tres, las cuatro de la madrugada y el niño no deja de llorar! Ahí estas tú, madre abnegada, paciente y amante recorriendo el pasillo con la vaga esperanza de que por fin se va a dormir. Olvidaba mencionar que también hacen sus necesidades, y cómo huelen, dios.
¡No duermes, no tienes tiempo para nada, pareces un espantapájaros pero qué maravilloso es todo!
Los meses pasan, el niño ya habla, anda y empieza a hacer travesuras. Ya no duermes, sigues pareciendo un espantapájaros y además te pasas el día recogiendo todo lo que va dejando a su paso.
¿Es un trasto, qué niño más simpático, verdad?
La cosa va poniéndose seria, el niño pasa a ser adolescente, no llora: grita. Ya no te dice: ¿puedo? Sino: quiero.Ya no te llama mamá, sino pesada.
Sigue pasando el tiempo y acaban haciendo lo que quieren y tú callas por no discutir a todas horas. A esto le sucede la época de los diálogos de besugos, el ambiente parece relajarse y llega el momento en el que se van de casa. ¡Por fin!
¡ Que paz, que tranquilidad!
¿Realmente os lo habéis creído?
Una noche suena el teléfono: Mamá, tengo una gran noticia que darte, vas a ser abuela, vas a tener que ayudarnos pero bueno de eso ya hablaremos…… ¡Cómo odio a mi hijo!

La verdad es que soy masoquista, soy madre, tengo dos hijos, los quiero con locura y seguro que me encantara ser abuela…

aratiri

Las páginas de "Contactos" con tacto.

Las páginas de "Contactos" con tacto.

Queridos amigos y amigas, me pongo de nuevo en comunicación con vosotros para compartir una curiosa experiencia. Se da el caso de que, por causas indeseadas me he visto obligada a buscar compañía de otros seres humanos fuera de mi círculo de amistades de hace años. Como no me faltan ideas, en lugar de hundirme en el piélago de la tristeza y la depresión, me he puesto manos a la obra y he hecho una lista de posibilidades para conseguir conocer gente nueva, más o menos de mi edad y más o menos de mi misma forma de vida o parecida. Entre las distintas opciones que iban desde ponerme en un club de carretera a repartir estampitas de santa Gema Galgani, la venta domiciliaria de La Biblia de los Niños, edición lúxury-lubricated, el voluntariado en la clínica Planas de cirugía estética, clases de fox-trot para discapacitados físicos y sensoriales, clases de cocina bosquimana para iniciados, grupos de debate sobre temas trascendentales como el cultivo de la planta del tomate Raf, la asociación de propietarios de ladillas afganas, la asociación de la Mujerconpelosenlaspiernas...etc, etc, etc. Pues entre toda esa larga lista de opciones, decidí decantarme, primero que nada y ya que lo tengo más a mano, no tengo que salir de casa que hace un tiempo asqueroso, y además lo puedo hacer cómodamente sentada, pues decidí decantarme digo, por buscar en internés, que es como la piedra Rosetta del momento, las páginas de contacto y amistad.
Me puse a ello con denuedo y tras hacer una somera criba en las páginas que se anunciaban como: Contactos umbilicales tórridos y Contáctos hepáticos alcohólicos, seleccioné un par de páginas, para ir haciendo boca y metí mis datos, naturalemnte falseados, con el fín de encontrar el deseado grupo de amigos y amigas que me hicieran apartar de mi vida la temida soledad, tan insistente ella.
En esas dos páginas, me hacían nada más entrar una especie de test de gustos, edad, posibilidades, estado físico e inclinaciones religiosas. Naturalmente las rellené, claro, faltaba más, eso si, no era obligatorio que mis datos respondieran a la realidad y decidí hacerme con una personalidad versátil. Por ejemplo, confesé sin arrobo mi afición al montañismo, (no subo ni dos escalones mirando hacia abajo, tengo vértigo), mi edad en dicha lista es de 45 años, (tengo 65 corridos), mi estado civil es de soltera sin compromiso (soy viuda dos veces), mi afición a la música tecnopop, (no sé ni cómo es dicha música, para qué nos vamos a engañar), en la página mido 1.75, (en realidad mido 1.54), y peso 55 kilos (peso 60 kilitos de nada), tengo tres hijos (no tengo ninguno), me gusta leer a Gala, (lo aborrezco con pasión jarocha) y algunas otras curiosidades más...
Al poco rato llegó a mi correo electrónico un mensaje comunicándome que mi perfil correspondía con su perfil, el perfil de la página, se entiende, y que quedaba aceptada como miembra de la comunidad de buscadores de amigos, amigas y parejas con buen fín y que se hacían reuniones periódicas en distintas ciudades de España a las que sería bienvenida y que había ya incluso 20 posibilidades, oiga, 20, de conocer con foto incluida a señores de entre 18 y 99 años que estaban locos por mis huesos y por mi "versátil" personalidad. Fuí a ver las fotos de los candidatos. Todos incluían, amén de su imagen divina, sus formas de vida, sus aficiones, su estado civil...Quedé encantada. Me he comunicado con los 20 y estoy a la espera de que me vayan enviando imeiles y me vayan descubriendo sus "gracias" ocultas.
Os iré contando en sucesivas entregas mis avances en este campo aún desconocido para mi. Me despido de ustedes, suya affma. Sed buenos y temerosos de Dios.

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CUENTOS

CUENTOS

Estaba yo charlando en el general del chat de canal cultura y surgió la frase
“ cuéntame un cuento ” entonces me vinieron a la memoria aquellas mañanas de domingo en las que me metía en la cama de mis padres y mi padre me contaba un cuento. ¿Cuántos recuerdan los cuentos de niños? Confiesen... espero que todos hayan tenido la suerte de tener alguien que de pequeños les contara un cuento. Si no fue así lo lamento. Desempolvemos recuerdos, retornar hacia aquellos momentos, generalmente la hora de irse a la cama, nosotros en pijama y zapatillas, después de cenar la tortillita francesa, no puede causarles ningún mal, las palabras en color más oscuro les llevaran de nuevo a algunos de ellos, no sean remolones ¿por qué no perder un poco de tiempo recordando un cuento? los pueden escuchar con música o hablados.
Mi favorito era La Pequeña Cerillera recuerdo la voz de mi padre con un énfasis en la voz -llevado por la nostalgia de su madre a la que perdió con apenas diez años- contándoselo. De modo que me dio por inventariar cuentos: ¿recuerdan Pulgarcito? yo aun escucho ,si me concentro, la voz de mi padre con aquellas descripciones de como esparcía las miguitas por los caminillos del bosque,el tono de la canción de Caperucita Roja (lalaralalá),la voz del lobo, “son para comerte mejorrrrr”,me gustaba cuando finalmente despertaba La Bella Durmiente, y como cantaba "ahibó ahibó ahibooooooooo al bosque a trabajar..." imitando a los enanitos del bosque contándome Blancanieves, él ponía una voz muy mala a la madrastra por que había tenido una casi como la del cuento.
Cuando aprendí a leer, mi padre me compraba esos cuentos troquelados con el perfil del personaje dibujado, en ellos fui descubriendo a Los Tres Cerditos muertos de miedo mientras el lobo inflaba los pulmones y lanzaba un tremendo soplido. En mi imaginación casi me levantaban el flequillo, El Soldadito de plomo y su bailarina..., cómo lloraba la bailarina... Otras veces los leíamos juntos; Pinocho... él siempre quería ser Gepetto él me decía “yepetto” e imitaba la voz del anciano y a mí me tocaba hacer del muñeco mentiroso_aunque yo quería ser Pepito Grillo-, El gato con botas,
El Patito Feo
El sastrecillo valiente ¡mate a siete de un golpe!"... El Flautista de Hamelin, Las Zapatillas Rojas...
Se aprenden las moralejas de los cuentos cuando crecemos, la verdad, -me gustaría saber las que aprendió el que me lea_, en nuestra infancia son fabulosas historias que después la vida se encargará de transformar enseñándote unas veces o derrumbando el ensueño en otras. No todos tenemos la oportunidad de contar a un hijo un cuento, por eso quizá me invadió la melancolía y pensé en abrir esa cajita de emociones que a veces algunos hemos olvidado, no quisiera generalizar...no tienen por que darse todos por aludidos. Nos vemos a veces sumergidos en mareas profesionales, economicas, politicas, religiosas, vivimos a veces con crispación en ese vivir día a día y seguir adelante como sea y pese a todo , esta que escribe, se dio cuenta de que la infancia se me estaba olvidando. Me preocupo tanto del hoy y poco del mañana, que decidí darme un espacio para recordar con ustedes unos simples cuentos.
Pero lo mejor era cuando mi padre se inventaba el cuento, llegó un momento y tres hijos en que ya el pobre no resistía contarnos tantas veces lo mismo y se inventaba un cuento; un día era un muñeco de nieve que hablaba, otro día un niño perdido ( para infundirnos respeto a alejarnos), recuerdo uno sobre un pescador que salía a pescar con su hijo y le enseñaba a devolver al mar a los peces pequeñitos para que mamá pez los siguiera cuidando, otras veces no eran cuentos: eran cosquillas, risas y muchos niños en la cama, cuando nació la pequeña... aun seguíamos haciendo lo mismo. Eso sí, alguno ya no tenia sitio y se ponía en horizontal a los pies de la cama...
Chindasvinto ¿alguien se sabe la historia de Chindasvinto ? A veinte leguas de Pinto y cuarenta de Marmorejo había un castillo viejo... Después llegaron las marionetas: estaba la princesa pachuchita, un rey de blanca barba.la princesa vestida de azul, la bruja Piruja...
No sé si los padres de ahora cuentan cuentos a sus hijos, o les enchufan la cinta de video, de todo habrá, Walt Disney y su industria-entre otros- se están forrando desde que los padres no cuentan cuentos, sepan padres de hoy, que aun y cuando sean muy mayores los hijos, siempre recordarán a su padre contando cuentos de niños...
Y los cuentos no se olvidan... y la voz del padre tampoco. Yo le leía para dormir cuentos a mi sobrino, el jodío no se dormía quería más y más,"Chía cuéntame un cuento...” luego empezó a leerlos y a sus 11 años ¡caray! como lee el niño, ¡se devora los libros¡
Yo les hablo de aquellos que se contaban en los años sesenta y setenta, ahora pueden encontrar en la red desde un cuentacuentos tradicional , a uno moderno,sin olvidar a Gloria Fuertes , fui creciendo y aun conservo las colecciones de Los Cinco, las Mellizas ,Los Hollister,Puk...Mi primer libro fue Mujercitas de Louise May Alcott , con sus tapas color azul francia de tela grabada espera a que mis sobrinas crezcan, aunque tengo mis dudas sobre si los niños de hoy sentirán interés por esa literatura, las librerías están llenas de autores nuevos , ejemplares de colorido sin par, la televisión los mantiene absortos y cada padre decidirá lo que leen sus hijos. Yo tuve la suerte de recibir libertad total para elegir lo que leía, jamás me impusieron leer nada que no me suscitase interés, por eso guardo con cariño muchos en cajas por falta de espacio los cuentos, los libros. Tuve la suerte de que mi padre disfrutara contando cuentos, en sus últimos días de vida le dio por recordar viejos tiempos, pasábamos ratos hablando de cuando mis hermanos y yo eramos niños, de aquellas mañanas de sábados y domingos, de travesuras... mi padre se fue contándome su mejor cuento, el del padre que sabe que se muere y no quiere demostrárselo al hijo, el ponía voz de duende, sonrisa de niño, pose de bella durmiente y pasé horas mirándolo, esperando a que el hada buena se lo llevara al jardín de los sueños...
Cuenten cuentos a los niños.
Trhyss

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